27 feb. 2010

NOCHE DE PRIMAS


Se que os es difícil creerme, pero os aseguro que todo lo que cuento en este blog esta basado en hechos reales, mi imaginación no es tan buena.

¡Ha! Ya sabéis si queréis ponerme verde al globito rosa.

Hacia mucho tiempo que yo no aparecía por la casa que tienen mis padres en el campo y este viernes nos acercamos a verlos.

Coincidí con mis primas y la mujer de mi primo y decidimos irnos de juerga, sólo las chicas.
Una vez restauraditas (ósea se con más pintura que un cuadro de Barceló) y minifaldas a tutiplé que todavía queda algo de pierna que lucir y más de noche y con botas que apenas se ve carne y a la en marcha, paramos en el pueblo, para ver algunos conocidos y tomar una cervecilla y luego como la marcha brillaba por su ausencia decidimos irnos.
-¿Dónde vamos?- Dijo Lí
-En esta zona no hay mucho donde elegir, así que mejor vamos a la ciudad. Dijo Rechel
-¡Pues en marcha!
Como hacía tiempo que no nos veiamos, aprovechamos el viaje para ponernos al día, menos mi prima Li todas tenemos hijos, al cual más bestia parda lo vamos a negar, así que teníamos conversación para rato.
Llevábamos 15 minutos en marcha cuando mi prima Li (era la que conducía) pegó un frenazo que a poco me plato encima el tanque.
-¿Un tanque? ¡Contra! ¿Qué hace un tanque en medio de la carretera? ¿De dónde sale?- comente atónita

-No tengo ni idea- dijo Rechel alucinadita.
-¡Un golpe de estado! Esto es un golpe de estado- dijo Betti
-¿Cómo va a ser un golpe de estado? Tía como te pasas -le decía Mari.
A todo esto un tío con la cara negra de betún, vestido de militar y un peazo de arma en las manos, dio un golpe en mi ventanilla, por sorpresa.

Los gritos, los tuvieron que oír hasta en Madrid, como poco a pesar de los doscientos kilómetros.
-¡Nena arranca! Que esto es una emboscada- Decía Mari.
-¿Cómo quieres que arranque si tengo un tanque delante?- le contestaba Li al borde de un ataque de nervios.
-¿Pero, cuando hemos entrado en guerra? Que es que no me entero de nada- Decía Betti.

Yo la verdad es que no podía pronunciar palabra, andaba agarrada a la puerta para que el individuo que nos hablaba no pudiera abrirla, hacía gestos con las manos, y yo pensaba que eso iba a ser nuestro fin.
Comenzaron a aparecer más tíos vestidos y pintados igual y lo que es peor armados hasta los dientes.

Mis primas no dejaban de gritar, tipo peli de terror, Betti lloraba como una magdalena despidiéndose de todas y lo creáis o no de puro nerviosa que estaba, abrí la puerta, salí del coche y le atice un guantazo al tío que me hacia gestos. Mientras le gritaba
-¿Pero que es esto? Si nos van a matar háganlo ya, no ve que les va a dar algo.
-No era nuestra intención- Me decía el pobre, mientras se tocaba la mejilla, por el mamporro.
-¡Pues ya está quitando el tanque de hay!
-Si eso es lo que intentaba decirla que necesitábamos que se retirara a un lado ya que los árboles impiden que pueda maniobrar el tanque.
-¡El tanque no pasa, el tanque no pasa! Repetía yo a tono de burla-¡No han probado a ir en coche como todo el mundo, que es viernes, donde leches van con un tanque! que ya han terminado los carnavales.
-Pues a unas maniobras nocturnas.
-¡Maniobras! ¿En esta zona?
-Están ustedes en medio de un campo de tiro. Dijo el pobre.
Meto la cabeza en el coche, y le digo a mi prima Li  que tenía los ojos fuera de sus orbitas.
-¿Dónde nos has metido criatura? Que estamos en un campo de tiro. ¿Esto es lo que entiendes tú por marcha? mira que te gusta a ti un uniforme.
-¡No me jodas! Si es que hace años que no vengo por aquí.
-Se nota reina, se nota. Saque la cabeza, puse la mejor de mis sonrisas, gracias a Dios que era de noche y la capa de titan lux titán sport no dejaban ver mis patas de gallo.
-Mire usted, creo que ha habido un mal entendido.
A todo esto aparece un land robert, paró y salio un señor que tenía muchas chapitas de colorinches pegadas en las solapas.

-¡Gómez, que coño pasa! Llevamos un retraso del copón, ¿por qué no se mueve el tanque?
-¡Mi brigada! Hemos tenido un problema, este coche no dejaba maniobrar el tanque.
-Y se puede saber ¿Qué hace aquí este coche? Lo decía mientras metía su cabeza por la ventanilla
-¡son mujeres! ¿Qué se pensaban ustedes que iban ha hacer esta noche una juerga flamenca?
-No mi brigada, no las conocemos, no sabemos por que están aquí.
El señor de los pines me miró, se acercó.
-¿Y usted, quien es y que hace aquí señorita?
-Pues no se lo va usted a creer, pero nos hemos perdido.
-¡Perdido! Dio un bocinado que casi me hago pipi, luego bajo la voz y volvió a decir ¿perdido?
-Si señor- ya me estaba tocando las narices, el gritón-Nos hemos perdido, ¿Es que usted no se ha perdido nunca?
-Si señorita, pero no dentro de un campo de tiro, ¿Se hace usted a la idea de lo peligroso que es?
- Pues ya me voy haciendo, no se crea usted, pero, ha sido sin querer, como usted comprenderá, con esta facha lo último que yo quería visitar esta noche es un campo de tiro.
El hombre me miro de arriba abajo
-¿Cómo han conseguido pasar si toda la zona esta alambrada?
-Eso mejor que lo responda mi prima.
-¡Su prima!
-Si señor, mi prima, es la que conducía.
-Dígale a su prima que salga del coche.
-¡Yo no salgo que me detiene!- decía Li desde dentro a gritos.
-¡Aquí no se detiene a nadie señorita!
-Sal nena que este nos hace un consejo de guerra.

Salió del coche y el señor se la acerco.
-¿Es que no ha visto las alambradas?
-Pues no señor, no había alambradas.
-Este se va a enterar. Cogio un walki talkie.
-¡Benitez! Pego un grito que nos hizo retroceder a todos.
-Señor, se oia a trabes del aparato.
-Después de pasar los camiones han cerrado ustedes todos los accesos ¿verdad?
-Claro mi Brigada
-Entonces me quiere decir ¿Por qué hay un coche con cinco señoritas en el campo de maniobras?
-¿Un coche con cinco señoritas? ¿dónde?
-¡Aquí mismo!
-Se la abran saltado.
-Usted si que va a saltar, Benítez, ¡Pero por los aires! ¡Venga ahora mismo al sector 3!
Al cabo de unos minutos aparecieron las luces de otro coche. Un señor con bigote salio y se dirigió al chillón de las chapitas.
-Todo comprobado, las alambradas están en su sitio.
-Entonces como me explica esto- señalando al coche y a mis primas que también habían salido del coche, por que aunque la situación había comenzado mal, en estos momentos, había una soltera y dos divorciadas.
-La han saltado, no me cabe duda.
-Por si no se han dado cuenta esto es un citroen c3, no el badmovíl.-Se me escapó en plan sarcástico.
-¡Benítez! Que la chica tiene razón.
-Lo volveré a comprobar.
-¡He, he espere que lo acompañamos, y así ya nos vamos y no molestamos mas, que estos señores tienen cosas que hacer! Dije yo que veía me quedaba ahí toda la noche ¡Buenas noches y encantada! ¡Ah!, siento lo del tortazo.
-¿Dónde van ustedes? Volvió a gritar el señor de las chapitas, que me estaba cayendo de un gordo.
-¿No querrá usted que nos quedemos aquí?
-Pues no, estoy deseando que desaparezcan, pero no pueden andar por hay, que parece que no se enteran que esto es un campo de tiro y estamos en plenas maniobras, ¡Gómez! Avise a los del otro bando, que un coche se ha colado y que va escoltado, que paren de momento las maniobras hasta nueva orden.
Nos metimos en el coche corriendo y seguimos al vehículo militar hasta la carretera principal.
Decidimos que aquello no nos iba a estropear la noche y además todas necesitábamos una copa.

-Nena fíjate bien y ves con calma, por que parece que hay algo de niebla. Le dije a la pobre de Lí
Ahora si que teníamos tema de conversación para aburrir, pero estaba visto que esa no iba a ser nuestra noche, apenas veinte minutos de marcha y de repente más niebla.
Li cada vez bajaba más la velocidad, cualquiera de nosotras andando iría más rápida.
-A mi la niebla me da un poco de cosa- dijo Betti.
-No empieces Betti, que al final terminamos todas acojonadas, Li vete despacio. Le dijo Mari.
-Ya, pero no puedo ir más despacio, a no ser que me pare-Contesto Lí.
-No, aquí en medio del campo y con esta niebla, no se para, tú mi niña sigue, que solo quedan unos kilómetros- le dije yo.
-Pues la niebla es cada vez más espesa, dijo Rechel.
-¡Mira allí! Dijo Mari
-¿Dónde?
-Delante, debajo de la niebla, hay dos luces rojas.
-¡A que son Marcianos!

-No me jodas, lo que me faltaba una nave espacial, aparcando en medio de la carretera, dejaros de gilipolleces- les dije enfadada.

-¡Para Lí que las luces se acercan!
-¡Pues es verdad, dos luces rojas!
-¡Dios mío, que echo yo para merecer esto! Decía Li desesperada.
-Deja a Dios en paz, que eres atea y si damos la vuelta.
-No, Nos han visto.
-¿Quién?
-¡Los marcianos! ¿Quien va a ser? Nos están haciendo señas con las manos, no los ves-decía yo desesperada.
-¡Hostias! Es verdad están moviendo los brazos.
-¡No me jodas! Exclamo Li de repente -Estamos siguiendo un camión fumigadora.

Solo cuando estábamos justito, justito detrás del camión, es cuando nos dimos cuenta, y pudimos ver el cañón que iba soltando el polvo para fumigar y un señor en plan desesperado que ya no sabía como hacernos las señas para que lo adelantáramos.
Menos juerga tuvimos de todo, así que noches como esta una tarda en olvidarlas.








20 feb. 2010

DESASTROSA Y SIN REMEDIO

En mi nueva casa si quieres dejar un mensaje pincha en el globito de arriba o en el título y al final de la historia salen los comentarios.
Dicho lo cual paso a contaros mis nuevas desventuras blogueras.



desastrosa y sin remedio lo habeís visto escrito en mi descripción, por razones obvias que paso a detallar.
 Después de publicar el blog en el cual contaba mis desventuras con la informática, Cruela, maravillosa como siempre, tuvo a bien echarme una manita y se ofreció a decorar y modernizar un poquito mi blog, ¡Como lo vería la muchacha!
En fin que un día busco mi blog en google como siempre, por que no lo sabía hacer de otra forma. ¡Sí, ya lo se! Soy un besugo, pero me era cómodo, una vez allí accedí y lo que vi. Me gusto, me había decorado la casa como un cuentecito, así que andaba yo babeando dispuesta a acceder a mi nuevo blog, cuando:

-¡HO, HO! ¿Dónde está el acceso?-Si ya sabía yo que esto no podía ser tan bonito- Pensaba yo para mis adentros. Pobre de Cruela, mira que de vez en cuando me lee y ya dejo yo pistas de lo terrible que soy yo para estas cosas, pero seguro que piensa que exagero, ¡Que maja!
-Pues a ver como me las arreglo para entrar, diez minutos más tarde, después de haber tocado en todas las pestañitas del blog, ya empezaba a maldecir. ¿Quién me mandaría a mí? Si es que la pobre no sabe con que animalita está tratando.

Cinco minutos más tarde 
-¿Y cómo demonios público yo ahora?- Ya ni para mis adentros ni nada, hablando sola.
Volvía a darle y me decía que se estaba cargando, 15 minutos lleva cargándose, -yo si que me lo voy a cargar.
-Esto a sido una venganza, por lo mal que escribo, como si la estuviera viendo, Cru se ha dicho está no da más la tabarra, haber como entra ahora y me quita la pestañita de acceso.
Le mando un mensaje, intento que no se note mi desesperación, como de broma, para que no se vea lo zoquete que soy.

Cru, muy bonita la casa, estoy encantada, pero no puedo acceder, ja  ja ja ja.
Pero no recibí contestación, así que en un alarde de valentía decidí pensar. Si, se que os cuesta creerme, pero pensé, me dije a ver guapetona si cuando públicas un blog te mandan un correo a lo mejor si entras en el correo, puedes acceder al blog, y así lo hice, una vez en el correo, vi. Que no podía acceder al blog, así que no me quedo más remedio que volver a pensar.

-¡Venga! un esfuerzo más que tú puedes me animaba a mi misma, pero no a quien quería engañar mi cerebro no da para mucho, aunque a veces la chispa surge y ¡Vuala! Que no se si se escribe a si. Lo encontré podía acceder y estaba dentro y podía publicar, que maja es Cruela, volví a pensar después de todas las maldiciones que la había echado y que no debo relatar, por que aún tiene mi contraseña.
Pero las cosas no quedaron ahí, un día más tarde volví a mi blog, por si alguna, había pasado por allí y me contaba algo de mi nuevo look.
-¡Sorpresa! Lo había vuelto cambiar y esta vez estaba muchísimo más mono, que la primera, me gusto, pero está era yo mismita, había captado lo mejor de mí.
-¡Que maja! Con el acceso allí mismito, para que no tuviera que complicarme la vida, madre mía, tenía la misma sensación que, cuando un día vuelves agotada del trabajo y esperas que tú casa esté patas arriba y cuando entras todo está ordenado en su sitio y como a ti te gusta, que te quieres comer a besos al que lo ha hecho y hacerle un regalo de los caros, que luego no lo haces, por que no tienes un duro, que si lo tuvieras, también tendrías mujer de la limpieza, que te dejaría así la casa todos los diitas.

Después de disfrutar, viendo mi casita impecable fui al final del blog a ver si había comentarios.

-¡Ho, HO! Ya estamos otra vez, no pueden dejarme comentarios, no hay manera de acceder- volvía yo a pensar para mis adentros

Lo intente todos 10 minutos sin saber que demonios estaba pasando, calentándome una vez más, por momentos, hasta que exclame:

 -Ni contraseña, ni leches, -me puse a la altura de Dante en sus mejores momentos.
- ¡Claro! ¡Como empezaba a tener seguidores! ¡Si que son 6, sólo seis! ¡Pero fieles que lo se yo!, que aunque no me dejen comentarios están ahí, y ella viendo peligrar su reinado, ha pensado ¡te vas a enterar! ¡Has entrado, sí, pero a ver quien comenta lista!

A puntito mismo que la niña del exorcista que hay dentro de mi saliera, que aunque no lo creáis después de lo leído, todavía no había salido.

Pincho sin querer en el globito rosa y ¡Vuala! Otra vez se abre y allí mismito, estaban los comentarios, entre ellos uno que me decía:
-He tenido algún problemilla para que se quedaran publicados lo comentarios así que pincha en el globo, para acceder.
Se me caía la cara de vergüenza, como había podido pensar así de Cruela, ella que me había dejado el blog como la patena, ella que se había ofrecido de corazón y yo me sentía fatal ¿cómo podía haber dudado de una persona tan cariñosa, amable, simpática?
-¿He arreglado ya todo lo que he contado, o tengo que hacer más la pelota? Por que no es por nada, pero Cru sigue teniendo mi contraseña.
A propósito esa es otra, la pobre me lo deja como para retrasados el acceso y voy entro pongo mi usuario y marco mi contraseña.

¡CONTRASEÑA ERRONEA!
-¡Contraseña errónea! Me he debido de equivocar, tecleo de nuevo.
¡CONTRASEÑA ERRONEA!
-Debo de estar marcando algo mal. Con mucha calma marco de nuevo.
¡CONTRASEÑA ERRONEA!
-¡Caguen en la leche! Y me puse en lo peor, ¿A qué me ha cambiado la contraseña?

Que no la valía con decorar, que también me lo va a escribir, pero en que manos me he puesto, no me lo puedo creer, yo que pensaba que era un encanto. Si ya me lo decía mi madre, no te fíes de la gente de Internet, que salen muchas cosas malas en los telediarios.
Me voy a la página de Google entro en Gmail, meto los datos.
CONTRASEÑA ERRONEA

-¿Qué también se ha adueñado de mi correo? Y ahora que hago yo, que nunca me acuerdo de la dichosa preguntita que te ponen, para cuando no te acuerdas de tu contraseña, poder entrar, ni cual es la pregunta, ni cual la respuesta.

Al borde de la desesperación y sin que me quedarán más insultos, maldiciones y demás que hacerle a la pobre muchacha, que le debieron de pitar los oídos, apunto de perder el tímpano.
Volví a la página del blog pinché puse el usuario y me dije -¿No será que tienes las teclas mayúsculas?

Efectivamente y para mi VERGÜENZA así era, me dejo acceder sin ningún problema, de ahí, que pida disculpas públicamente a mi CRUELA DEL ALMA, esa mujer incansable, cariñosa, buena, una santa mujer, divertida, dispuesta a ayudar siempre a una amiga, y que no hay que olvidar, aún tiene mi contraseña y acceso a toditas mis cosas, no se si he hecho la pelota lo suficiente, o me queda algo de penitencia, me pongo en manos del señor(aunque no soy muy creyente) por que una vez publicado esto, espero reaccione como solo ella es capaz, con buen humor y buen rollito.

Yo aunque no lo parezca soy buena gente, mal pensada ¡Sí! No nos vamos a engañar, pero con buen fondo, muy en el fondo, pero bueno.
Un besito Cru

15 feb. 2010

LA PLAYA PERDIDA

La casa me la ha reedecorado Cruela y yo que soy una únitil no era capaz de acceder, por que no me dejaba desde la página principal, un sólo día en manos de Cruela y ya no me reconoce, soy penosa.
Pero aun asi aqui va mi historia para hoy.


Hace muchos años en un viaje a Andorra que hicimos mi Lucero y yo conocimos a unos jóvenes de Gijón la mar de raritos, pero como nosotros estamos acostumbrados a tratar con todo tipo de animales, entre otra cosa por que somos unos gansos, pues nada amigos íntimos. 

Caminito de Gijón íbamos mi Lucero, su hermana con su chico y yo, de madrugada una Semana Santa.

La casa de nuestra amiga, era antigua, muy antigua, su madre hacía muchos años que había muerto y parecía un mausoleo, en su honor.


En nuestra habitación había fotos de los antepasados de sus antepasados, con cientos de vírgenes y un pedazo de Cristo encima de la cama, con toditos sus detalles, sangre, espinas, me mareo solo de recordarlo, pobre hombre, ahora entiendo de donde sale lo de  ¡esta echo un Cristo!

-¡Nena!- me llamo mi cuñada en cuantito se fueron a su casa, ya que esta era la de su padre.
-¿Qué pasa Hellen?- le conteste
-Que esta gente es muy rarita, en la habitación, hay fotos de un montón de muertos y algunos creo que nos miran.
-Pero mujer es que es la casa de su padre, ya saber las personas mayores.
-¿No serán asesinos en serie?
-¡Hellen, que fuerte! ¿Como puedes dudar de esa gente, si son unos amores?
-¿Por qué tienen la casa llena de fotos de difuntos? ¿Quizás?
-Nena que son familiares.
-Pues mejor me lo pones, que no les queda uno.
-Anda, arreglate y vamos que nos esperan para comer.

El día fue muy agradable comimos en un lugar típico asturiano, dimos una vuelta por el paseo, anduvimos por la playa y terminamos con tapeo, como estábamos cansados nos fuimos pronto a dormir.

-Nene, acércate que no muerdo-Le decía yo a mi Lucero en plan juguetona.
-¡Odry, no puedo!
-¿Qué es lo que no puedes?
-Nada, no puedo nada, la difunta, me está mirando.
-No me fastidies.
-Pa mi, que nos puede ver.
-No seas paranoico.
-Tú fíjate.
-Ostras, que me estas sugestionando.


Al día siguiente fuimos a comer al campo, bebimos sidra y lo pasamos genial, después de la siestecita en el campo, nos fuimos a arreglar para ir a una playa de la que nos habían hablado nuestros amigos y querían que conociéramos y luego de marchita, por Gijón.

Había que vernos a mi Hellen y a mi vestiditas las dos con unos monos ajustadísimos de licra, que yo como modistilla que soy, había copiado de una revista de alta costura, además de unas botas y cinturones monisimos, maquilladas  como puertas y melena al viento.

Por lo visto era una playa virgen a la cual solo se podía acceder andando, así que dejamos los coches en una calle y comenzamos a andar, de una camino de tierra para coches pasamos a un sendero y de un sendero a la selva virgen.

-¡Nena!
-¿Qué pasa Hellen?
-¿Seguro que este sabe donde va?
-Hellen que es su tierra.
-Nena, que nos ha dicho 10 minutos andando y llevamos tres cuartos de hora.
-Será que quiere que veamos este precioso paisaje-ZASS- Rama de árbol que golpea mi cara.
-Lucero, amor que me ha dado.
-Pues estate atenta, guapita.

Todo hay que decirlo al principio iban pasando y sujetando la ramitas de la selva, pero al cabo de media hora ni sujetaban la ramitas ni naa.

Al cabo de una hora de marcha por selva virgen, llegamos a un acantilado y al otro extremo a la playa.

-Muy bien y ahora como bajamos- pregunto Hellen
-Por un senderito
-¿Otro, riquín?
-Si es que hemos cogido el recorrido largo.
-Largo peazo de maricón-dijo mi Hellen en susurros que yo si oí.
-Hellen nena si ya estamos llegando-Dije yo para calmarla con mucho disimulo.
-¿Llegando a dónde?
-A la playita.
-¡0 llegamos pronto! ¡O por mi madre que se come la arena de la playa, con roquitas y todo! Me están destrozando los tacones, que ya podrían haber dicho que íbamos al campo.
-Mujer, no se han dado cuenta.

Otra media hora nos costo descender, que al fin y al cabo como era cuesta abajo la cosa fue bien.
Debo decir que la playa un lugar paradisíaco maravilloso, pero teníamos que volver, cuesta arriba por supuesto, andamos otra hora y comenzaba a oscurecer.
-¡Nena! Este es un asesino.
-¡Hellen! Que no mujer, que sosas tienes.
-Que nos está mareando y en cualquier momento se empieza a deshacer de nosotros, no digas que no te he avisado, que este no se sabe el camino y se está haciendo de noche.
-¡Por Dios! ¿Cómo no se va a saber el camino, si es su tierra.
-¡Coño con su tierra! ¿Qué la ha comprado toda?
-No mujer, pero se la conocerá como la palma de su mano.
-Pues su mano es un pozo sin fondo por que llevamos dos horas y media de marcha y en tacones que tiene merito.
-Por no decir que parecemos dos Dracqueen, en los carnavales de río, que se te ha corrido el rimel.
-Encima cachondeo.

Al cabo de media hora el pobre reconoció haberse perdido y comenzamos en plan desesperados a intentar salir de aquel bosque, antes de que no se viera nada encontramos un sendero y al final una especie de urbanización, ya era de noche y preguntamos a uno señora que paseaban con dos vacas amarradas. La pobre, nos miraba, como si fuéramos una alucinación, desconcertada nos indicó como pudo, que íbamos en dirección contraria, cuando le preguntamos si sabía por donde caía la ciudad. Por suerte solo tuvimos que andar otra horita larga antes de llegar al coche exhausto. Cinco horas de caminata por el bosque, puede con cualquiera y más en tacones.

El viaje continuo y no me falta anécdotas por que nos pasó de todo, pero eso será para otro día.

11 feb. 2010

MI QUERIDO PAQUITO

Lo que os cuento es basado, una vez más en echos reales, aunque sea dificíl de creer.

Alguna vez he comentado algo sobre los Duendes, fantasmas o espíritus como más os guste, que hay en mi vida. Yo personalmente prefiero Duendes, ya que es más fácil explicárselo a los niños y no les da tanto miedo, sobre todo cuando juega por la casa.

Hace un par de años pase una enfermedad, realmente la enfermedad solo duro un año, pero sus secuelas un poco más, durante este tiempo mi Duende desapareció, no se si por no molestarme o por que había dejado de protegerme.

9 feb. 2010


Mi incursión en la informática, le costo más de un par de sudores a un amigo de mi Lucero, el pobre con una paciencia infinita me fue enseñando todo, no me refiero a Word, ni Excel, ni nada de eso. El me enseño todo lo malo, sólo de ordenadores no penséis mal, que quitando mi cosita móvil, soy una mujer fiel.
Pues bien, yo lo de abrirle las tripas al bicho(o sea ordenador), formatear, y cosas así, lo intento y a veces hasta lo consigo, pero todo lo demás se me escapa.
Mis desventuras comienzan, cuando los amigos, puestos en las nuevas tecnologías, comienzan a mandarme invitaciones, con la errónea creencia de que yo estoy a la altura, que si hacte un Messenger, te invito a un tuenti o face book, etc, etc.
Yo que no se decir que no, iba aceptando invitaciones y haciendo lo que podía. Vamos para entendernos, meterme hacerlo y olvidarme del tema.
Claro los amigos se quejan, nunca te conectas, te he mandado no se que… etc y una que oye hablar de todo eso dice pues bien voy a ver lo que puedo hacer.
En la primera semana descarte el Messenger y se lo traspase a mi preadolescente hijo, que le encanta, la segunda me di cuenta que era la abuelita del tuenti y que mi hija hablaba muchisisimo más que yo y se lo pase también.
Pero mi amiga me animo con lo del face book, por que como ella no vive en Madrid, es una manera de saber la una de la otra casi a diario y es aquí cuando comenzó el follón.
Me meto en el Face book, que no tenía más amiga que Su. Y decido empezar a indagar de qué demonios iba el asunto.
En una pestaña ponía buscar amigos, y ahí que me fui, toda entusiasmada sin saber que carajo estaba haciendo.
-Teclee su correo- ponía en la pestañita, yo lo tecleo.
Aparece una lista, de correos electrónicos, claro a mi me sonaban todos y al poner quiere agregarlos, pues yo toda dispuesta dije que sí.
-¡HO,HO! ¡NOOOOOOOOOOOO!
Ya estaba liada, cuando me di cuenta había mandado invitación a face book a todos los que yo tenía en mi correo electrónico.
Histérica intente borrarlo corriendo, incluso desenchufe el ordenador a ver si con un poco de suerte evitaba el desastre, nada pareció valer, el daño ya estaba echo, le había mandado la invitación, desde al jefe de mi lucero, hasta la empresa de desratización que despedí el año pasado.
En esa lista estaban los amigos de mi Lucero, mis exjefas, todas las empresas con las que tenía que tratar el año pasado por lo de ser presidenta de la comunidad, hasta la administradora que quería que despidieran por que no se cobra los recibos. En fin lo tenía llenito de un montón de contactos a los cuales ni por lo más remoto yo quería invitar al face book.
En un ataque de pudor, decidí cambiarlo todo, primero traspase los datos a nombre de mi lucero, me puse en contacto con mi amiga:
-Que aunque ponga Lucero, soy yo Su…
No obtuve respuesta.
Luego coloque su foto, a sus amigos no les parecería raro, mis exjefas no tendrían ni idea de quien era y el resto sin problemas, por que mi Lucero no tiene el sentido del ridículo tan desarrollado como yo.
-Suu. Estás hay que te necesito, contesta
-¿Quién eres?
-Suu. Que soy yo Odry
-No me jodas, ya te iba a borrar he visto la foto de un tio, que no conocía.
Mi amiga se mondaba de risa ella más que ayudar no hacía más que reírse y decirme que no me preocupara que con no agregarlos hubiera sido suficiente, pero yo estaba apuradísima.
Veía mi reputación en peligro, una vez más.
Así que he decidido donárselo a mi Lucero y me he quedado con mi blog, es tranquilo, todavía no se poner la mitad de las cosas que veo en los blog que visito, como el de Cruela que lo cambia día si y día también, pero creo que de momento voy a dejar de experimentar sensaciones fuertes, por que yo soy ya muy mayor para todo esto, y total a mi amiga puedo hablarla desde el face book de mi lucero.

1 feb. 2010

EL PLACER DE VIAJAR

Espero no herir sensibilidades por que lo que aquí se narra está basados en hechos reales. Ja, ja, ja….

Como ya os he contado mil veces, estoy locamente enamorada de un lucero, la mar de majo.

Un hombre tremendamente competitivo. A mi que sea tan competitivo siempre me ha venido genial, el mejor padre, el mejor amigo, el mejor amante, ¡hu! que me vierto.

Bueno al grano, cuando mi lucero compró el cosita móvil, (nombre que tuvo a bien ponerle, mi Irma del alma, que tiene un don innato, para ponerle nombre a todo lo que pilla y además la jodia lo hace con gracia) él lo trataba al coche, como a las niñas de sus ojos, bueno como casi todos los tíos, no nos vamos a engañar, pero pasados los años y mi cosita móvil tiene una colección, tantos que está a un tris de pasar de ser un coche viejo a ser todo un clásico, con eso os digo todo. Los cuidados han ido desapareciendo hasta un punto que roza el riesgo y es aquí donde comienza mi historia.

Hace un par de veranos, nos fuimos de vacaciones a Salou, a pasar unos días tranquilitos en un hotel, con nuestras bestias pardas (osease los niños). Pues bien el viaje de ida fue tranquilo, como no podía ser de otra manera. Mi lucero del alma, no es capaz de pisar el acelerador más allá de los 80 kilómetros por hora. Con todo y eso en una ocasión le han multado por exceso de velocidad, es lo que tiene andar desesperados por recaudar dinero, iba a 71 kilómetros por hora y marcaba 70 como para mondarse.

En fin que llegamos después de 9 horas de tranquilo viaje, excepto en las cuestas, en las que los camiones nos pitaban por que el cosita móvil no daba de sí y terminaba haciendo retenciones en el carril de vehículos lentos, aunque mi lucero apretaba el acelerador, que apuntito estuvo de atravesar el motor con el pedal, no consiguió más velocidad.

Las vacaciones esplendidas, playa, piscina y mucha comida, volvíamos como nuevos, relajados, morenitos y felices.

Pero la vuelta fue distinta, nada más salir de Salou comencé a sentir una pequeña vibración en el asiento.

Yo- amor, esto vibra.
Lucero- Pues yo no noto nada.
Yo- Has revisado las ruedas.
Lucero- Pues claro.
Yo- No habrán perdido aire.
Lucero- No será el equilibrado, que se ha pirao, cuando llegue, se lo tengo que hacer.

Según íbamos recorriendo kilómetros la vibración fue aumentando y cuando ya llevábamos unos doscientos kilómetros.

Yo- Mi vidita, que esto vibra mucho.
Lucero- cosita que no pasa nada, será que la rueda ha perdido aire, en la próxima gasolinera la inflo.
Paramos, inflo la rueda la reviso a conciencia, siempre según su versión, claro esta y volvemos a emprender la marcha. A eso de los 300 kilómetros de viaje, la vibración comenzó a ser muy, pero que muy fuerte, yo ya no sabía como colocarme, ni que postura era la mejor, por que sentía un gustirrinin en salvase la parte, y por más que estiraba los vaqueros, aquello iba en aumento y los sudores comenzaban a correr por mi frente, se me ha olvidado comentar, el aire acondicionado no funcionaba y mi ventanilla no se podía bajar, por que se había roto el motorcillo.

Yo- Mi niño, seguro que al coche no le pasa nada.
Lucero- Nena no seas pesada, cuando lleguemos a Madrid le voy ha hacer el equilibrado y el paralelo, que se le habrá pirao, tú tranquila que llegamos.
Yo- Si llegar yo ya estoy llegando.
Lucero- si nos faltas 250 kilómetros.
Yo- Pues creo que yo con 20 estoy más que lista, por que ya no puedo aguantar más.
Lucero- ¿No me jodas?
Yo- ¡es tú coche, el que me jode!
Lucero- hay que ver que facilona eres-Mientras me guiñaba un ojo.

No puedo negar lo que allí ocurrió y aunque los niños estaban dormidos, evite los gemidos y jadeos. Mi lucero ya no sabía como ponerse, he intentaba correr más, como para llegar antes y evitar mi desliz, pero la vida es así, una no es de piedra y al final deje de resistirme a los encantos del cosita móvil, y me deje llevar, no negaré que fue una experiencia única, que nunca me he atrevido a contar, a sido la única vez que le he sido infiel a mi lucero, él siempre comprensivo me perdono en seguidita, aunque me dijo, que ya podía haber puesto un poquito de resistencia.

Cuando faltaban 150 k. para entrar en Madrid, además de la vibración, que no cesó en ningún momento. Que yo llegue a pensar ¿por dios a que repito! Comenzó a oírse un cla, cla, cla, cla, a lo que yo le dije- para ahora mismo, que eso si que ya no es normal.

Nos bajamos del coche y el espectáculo fue increíble, ¿Cómo contra, mi lucero no había visto nada?
La rueda totalmente desecha, dejaba a la luz toda la maya metálica que la cubría, no quedaba ni un gramito de caucho en la pobre, la miraras por donde la miraras.

Le mire
-¿Qué no has visto nada?
-Pues no, esto ha debido ser ahora.
-¿Ahora! Si lo que no se es como no ha reventado, hace 200 kilometros
-Pssss.-Se encogió de hombros, y con su cara de niño bueno, me dijo -mira el lado positivo, a ti te ha encantado.
A partir de ese día además de rezar mucho cuando viajo (a pesar de que soy atea) reviso las ruedas, me gusto la experiencia, pero odio el riesgo.

GENGENBAH Y EL ENCANTO DE LO SENCILLO

Por la tarde llegamos a Gengenbach, un pueblecito de cuento que tiene un área de autocaravanas, super mona y cuidada, en pleno valle,...