30 mar. 2010

Hay ocasiones en las que una sale poco y otras en las que una no entra.
Este fin de semana me fui a las Lagunas de Ruidera con mi autocaravana o casita móvil, como mejor venga.
Salimos el viernes, por la tarde, al pueblo ya llegamos muy de noche, así que paramos y a dormir, es lo bueno que tiene viajar con la casa a cuestas.

El día amaneció con un sol espléndido y el lugar después de las lluvias, estaba precioso.
Las lagunas estaban tan llenas que muchas de ellas se habían desbordado, llegando incluso a casas y carreteras y el parque estaba muy verde, casi como el norte, sólo casi.

En fin aparcamos nuestra casa e hicimos senderismo, la verdad es que yo soy más bien de ciudad, con lo cual apenas 30 minutos después de andorrear por el bosque, estaba mas que harta de tragar mosquitos, pero es lo que tiene ser una charlatana, que ando siempre con la boca abierta, no se me resistía uno.

Al medio día andaba desfallecida a pesar de la ingesta de mosquitos tenía un hambre espantoso y nos preparamos una barbacoa de quitar el sentido.
Curiosamente en el parque no había cobertura para el móvil, ni se podía sintonizar la tele, con lo cual solo se podía oír el correr de las cascadas y el trinar de los pájaros, consecuencia a las 10:30 estábamos en la cama, que no os creáis nos vino muy bien por el cambio de hora.

El domingo decidimos montar en bici, había que verme casco y gafas incluidas, un cuadro, no hay fotos, compré al paparrazzi(o sea preadolescente hijo, al que tuve que sobornar), en fin que como no monto mucho en bici a poquito que vi. Como era capaz de sostenerme, me fui creciendo y creciendo, mi primera temeridad pasar un trozo de carretera inundada por la laguna, sin problemas ya estaba yo rebosante, otro trozo de carretera inundada y yo sin pestañear de cabeza a la laguna, mi preadolescente hija que me seguía no paraba de reír y llorar a la vez por que no era capaz de dar la vuelta a la bici y mi lucero e hijo preadolescente, no salían de su asombro, con cara de no me lo puedo creer.

Mi preadolescente hijo quería hacer un video, pero mi lucero prefirió salvarnos, o eso o dormir en la tienda de campaña de emergencia claro.
Balance, un ligero resfriado, pero ni pulmonía ni nada, que ya parezco del norte y todo.

En fin no todo puede ser perfecto, la próxima vez sondeare primero.



25 mar. 2010

Vuelta a Madrid

He vuelto, ya se que soy vuestra pesadilla, pero con alguien tengo que desahogarme.

Valencia estaba preciosa y me lo he pasado genial, es lo que tiene viajar a lo grande y sabe mucho mejor cuando encima vas con los gastos pagados, por el jefe de mi Lucero que es un amor.

No penséis mal yo fui a buscar a mi Lucero, el jefe no estaba, sólo para que conste.

El viaje de vuelta lo hicimos en el Alaris, pero no teníamos asientos continuos, así que pensé en cambiárselo, el problema es que los dos estábamos en pasillo y nadie quiere dejar la ventana.

Según llegamos apareció la señora que ocupaba el asiento contiguo de mi Lucero, tendría unos 50 y tantos, con cara de pocos amigos, le dije que si me cambiaba el sitio, me miro con mala cara y regañadientes se cambió, pero en vez de sentarse en mi sitio, se sentó en el de ventanilla, justo cuando yo le iba a decir que se había equivocado, apareció un señor que de muy malos modos y con voz fuerte le dijo:

-¡A ver! Este es mi sitio, 8c y 8d.
-A mi, me lo han cambiado estos chicos- señalándonos con el dedo.
Yo tomé mi billete, para ver si me había equivocado y me temblaba la mano sólo de ver la mala leche que tenía la señora a la que le había pedido el cambio.

Antes de que dijera nada, mi lucero que está en todo, le dijo:

-Caballero este es el vagón nº9 no será ¿Qué se esta equivocando?
Miro su billete y dijo:
-Si el mío es el 8.

A todo esto yo ya le iba a decir a la señora que el asiento era el otro, cuando de repente comenzó a sonar una trompeta. Os lo juro de esas del ejercito y acto seguido el Himno Español, que yo soy muy, pero que muy patriota, pero me dio la sensación de que Franco iba a entrar en cualquier momento en el vagón.

Era el móvil de la señora, a mi me empezaban a correr los sudores de la muerte, sobre todo cuando se puso a hablar a grito pelao, dando ordenes a diestro y siniestro por el móvil.

Yo la miraba y le decía a mí Lucero:

-Le veo cara de bruja.
-Es que tiene cara de bruja.
-A ver como le digo yo que ese no es mi sitio, está se levanta me da dos leches y me lo cambia.
-No digas nada, a ver si no viene la persona de ese asiento.

A esto que entra un señor con bigote, ve a la señora sentada en su sitio, como está habla por teléfono, se queda esperando de pie a que termine.

Yo cojo mis cosas y le digo a mi chico:

-No puedo con la tensión, voy a confesar.
-Espera a ver que pasa.
-Es que el señor no se sienta.

El tiempo parecía que no pasaba.

Suena el móvil del señor, los dos hablan por teléfono y el tren cierra las puertas.

El señor se sienta, sin dejar de mirar a la señora, que termina de hablar por el móvil.

Yo no dejaba de mirar atrás con el abrigo y el bolso en las manos, esperando el momento en que se pusieran a discutir, de quien demonios era el sitio.

Cuando el hombre iba a hablar, la trompeta otra vez, a todo meter, eso sí, la señora que la deja tocar y a mitad del Himno nacional descuelga, otros 5 minutos de poner firme al pobre que estuviera al otro lado del teléfono.

El hombre abre su periódico y se pone a leer con resignación, mirando de reojo al sargento que le ha robado el sitio, pero no dijo nada y así llegamos a Madrid.

La bruja no se entero que le había quitado el sitio al hombre y el hombre no dejo de mirarla como pensando, que morro le ha echado la señora.

Creo que me estoy haciendo una bruja y no buena precisamente.

Mi grado de maldad se esta disparando a niveles realmente preocupantes.

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17 mar. 2010

LA TERAPIA DE MARIA

Que la cita con el bombero fuera un exito, no era de extrañar, Maria andaba algo más que necesitada, pero como no tenía a quien contarlo y esto era como para contarselo a alguien, se fue al spsicologo, con la escusa del suicidio, del que salio con el consejo del gimnasio, donde además de amigas, encontro lo que nunca se hubiese imaginado.


Después de una fantástica cena y más copas de las debidas, llegaron a casa de María y fue cerrar la puerta y comenzar el cortejo.


Maria nota el aliento calido en su cuello, su bello se eriza y reprime un suspiro, las manos de su amante trabajan con agilidad y maestría, van desabrochando botón a botón su blusa, que cae al suelo.

María escucha el latido de su corazón, le sentía tan vivo, tiene dudas esta haciendo lo correcto, pero lo desea, desea sentirse amada, sentirse deseada.

Su amante continua el ritual dejándola desnuda, apretando su cuerpo contra la pared, los besos han dejado de ser dulces, ahora es la pasión la que los domina, las caricias suaves desaparecen, como si las manos quisieran atravesar la piel para poder fundirse con su cuerpo.

Maria abre los ojos y piensa debo parar, tengo que parar, pero no es capaz de articular palabra y mucho menos de empujar el cuerpo de su amante, que la agarra con fuerza llevándola hacía la cama.
Caen los cuerpos sobre las sabanas, su amante le sujeta las manos y vuelve a besarla en labios, cuello y se detiene en su pecho, su lengua despierta sus pezones que se iergen altivos y desafiantes.

El cuerpo de Maria se arquea, como si quiera entregarse más aún, su amante lo recibe con gratitud y desliza su boca, buscando entres las piernas su sexo, el placer inunda el cuerpo de Maria, siente como se abre lo más profundo de su ser y se deja llevar, ya no quiere resistirse, quiere participar, hacer sentir lo mismo que siente y busca el cuerpo de su amante cubriéndolo de besos y caricias, los cuerpos fusionados se estremecen ante una pasión que los desborda y terminan quedando extenuados.
La luz del sol entra por la ventana, Maria se despierta, al lado el cuerpo de su amante, se levanta y entra en el baño, se refresca la cara, le duele la cabeza, la noche anterior bebió demasiado, aunque no lo suficiente como para olvidar todo lo que ocurrió. Se lava la cara y se mira al espejo, se pregunta que es lo que ha hecho, se tapa la cara con las manos, como si se avergonzara de si misma, pero piensa - ¿Por qué me siento así? Ya no estoy casada, el se  fue con otra, no le importo los quince años que habíamos compartido. El ultimo año de mi vida a sido una pesadilla, estaba sola, sin trabajo, ni amigos, ni siquiera tengo familia.

Sale del baño y se pone una bata, se queda mirando el cuerpo desnudo de su amante, es más joven que ella, pero no la importa, ahora ha decidido que comienza su nueva vida, una vida abierta a los sentidos y a las sensaciones.

Se despierta su amante y le dice:
-¿Qué haces?
-Mirarte, eres preciosa – responde Maria
-Gracias, me encanta que me levante con piropos, aunque me estalle la cabeza.
-Bebimos demasiado.
-De otra manera no habría conseguido arrastrarte a la cama.
-Es que nunca pensé que una mujer me podría proporcionar tanto placer.
-Eso es por que no lo habías probado.
Maria sonrió, se acercó a Silvia y comenzó a besarla….


Os dejo hasta el lunes, ya que me hoy me voy a Valencia, de fiesta , fiesta...

12 mar. 2010

SIN NOTICIAS DE DIOS.


Maria miraba al espejo con su nueva sonrisa, el gimnasio no se notaba en absoluto, de cualquier manera se veía muy bien, pero ella no iba por hacer ejercicio, si no por hacer amigas y amigos, fue uno de los consejos que le dio su spsicologo, después de aquel intento de suicidio para olvidar, pensó que era inútil hasta para suicidarse. 

El spsicologo la dijo, que era bueno que recordara aquel día para que jamás lo volviera a intentar y Maria cuando veía que su sonrisa se borraba, recordaba el bochorno que paso aquel fatídico día.

Un día lluvioso, en el que Maria se levanto de la cama con una extraña sensación de vacío, habían pasado ya tres meses desde que firmo el divorcio y casi un año desde que su marido la abandonará por otra mujer, sin amigas, sin trabajo, sin familia. 

Toda mi vida entregada a él, ahora me doy cuenta de que tonta he sido y de cuanto me he perdido se repetía una y otra vez, de repente una idea acudió a su bonita cabeza y muy dispuesta se fue hasta la habitación, dispuesta a cumplirla, abrió el bote de pastillas y se tomo la primera, fue a buscar más agua y se tomo la segunda, cuando buscaba la tercera.

-¡Ostras no tengo más!, seguro que tengo en la cocina.

Miro en todos los cajones y armarios de la casa, pero nada, ni una aspirina.

-¿Qué hago yo ahora como me suicido? El gas, buena idea, el gas será mi salvación.

Al cabo de media hora estaba dormida como una marmota, con la cabeza apoyada encima de la mesa de la cocina y hora y media después un timbrazo la despertó.

-¿Quién será? Y lo más importante, ¿por que sigo viva?

Se levantó y abrió la puerta sin preguntar.

-Buenas soy la presidenta de la comunidad, quería decirla que ya han arreglado la avería del gas y puede usted utilizarlo.
-¿Avería?
-Si ayer  por la noche, la vecina del quinto casi muere por un escape, pero no se preocupe que por suerte no paso nada y todo esta arreglado, se imagina si llega a encender cualquier cosa el edificio hubiera saltado por los aires.
-Si una autentica tragedia. Se despidió y cerró la puerta dándose unos cabezazos contra la pared.
-¡Adiós al gas! No había pensado que podría matar a alguien más, pero y ahora ¿qué?

Cortarse las venas, esa era la solución, no habría efectos colaterales, -busco entre las cajas de la mudanza que en tres meses no se había dignado a colocar, ni una cuchilla, si es que ya ni se depilaba, se miró las piernas horrorizada, los pelos eran de una largo preocupante, en sus axilas podría llevar trenzas y la zona del pubis parecía el amazonas en sus mejores tiempos.


-Tengo que hacerme la cera, ¿como he podido llegar a esto?
Después de estar una hora quitando la gran mata de pelo que cubría su cuerpo, se duchó, esto parece otra cosa, no hay color, ahora hasta parezco una mujer, pensó
Tenía el cuchillo en sus manos, intento un primer corte pero, nada, entre que le daba miedo apretar y que ese cuchillo no cortaba ni mantequilla, la cosa se hacía difícil.

-A bocados tendría mejores resultados- se dijo en voz alta.

La verdad es que era la peor de sus tres ideas, no se atrevía ir sólo a hacerse los análisis, cuanto más a cortarse ella misma a si misma.

-Me tiro por la ventana, si esa era una buena idea, llovía a mares y no había casi gente por la calle.

Se fue a la ventana, la abrió se sentó y sin pensárselo dos veces se lanzó al vacío.
Para colmo de males su camisón holgadito de seda natural, muy resistente por cierto, se quedó enganchado en un saliente de metal que sobresalía en la fachada.

María agitaba sus piernas, para conseguir soltarse, pero nada de nada.

El vecino del segundo la vio por la ventana y no tardo en avisar a los bomberos, ya que el por más que lo intentó no podía llegar a ella.

El espectáculo hizo que la calle se llenará de vecinos cotillos, dispuestos a ver las mini braguitas que llevaba.

Cuando llegaron los bomberos María se sentía feliz, no solo por que la ayudarán a dejar el espectáculo que sin querer estaba dando, sino por que fue lo mejor de la noche.
Tres auténticos mocetones subieron por la escalera, cual cuento de hadas la desengancharon y uno de ellos la cogió como un saquito de patatas y la dejo en el mismito suelo.

-¿Qué es lo que ha ocurrido?
-Se calló una prenda por la ventana e intente cogerla. No quería decirla verdad, la llevarían a un hospital spsquiatrico y no estaba por la labor.
-No sabe que ese tipo de cosas suele ser muy peligroso.
-Ahora sí.
-Bien pues tenga mas cuidado la próxima vez, ¡adiós!
-Perdón no se pueden ir, no me pueden dejar así, vamos quiero decir que no tengo llaves de casa.

Uno de ellos, el más madurito subió con ella y le abrió la puerta con una tarjetita en unos segundos.

Ella le miró, estaba empapada y sus pezones sobresalían como misiles en una lanzadera, le dijo:
-Muchas gracias por todo.
-No hay de qué, aunque tenga más cuidado, podía haber dado un disgusto a su familia.
-No tengo familia.
-Vaya, pues a sus amigos.
-No tengo amigos.
-¿Seguro que buscaba una prenda?
-Sí lo que no sabía era que prenda me faltaba.
-Y ahora lo sabe.
-Estoy más que segura- le contesto en tono intimo y seductor.
-Me paso a las 12:00 cuando termine el servicio, para ver como se encuentra.
-Me encantará volver a verle.

Cerró la puerta y fue en ese gusto momento cuando decidió, que su momento no había llegado y que le gustara o no tendría que vivir, aunque después de pensar que había conseguido una cita con un bombero, estaba claro tenía que vivir, aunque solo fuera para contarlo.

6 mar. 2010

STRIPTIS


No os olvideis las quejas pinchado en el globito rosa.

Con Manuela viviendo aquí en esta mi comunidad, la emoción no cesa nunca, sin ir más lejos, venía yo tranquilita y feliz con mi carrito de la compra, cuando vi pasar a toda leche un coche de policía, detrás dos coches más y yo no pude por menos que exclamar:

-Tuerce en mi calle, tuerce en mi calle.

El coche torció en mi calle.

-Va pa mi casa, va pa mi casa.

El coche se paró en la entradita misma de la finca.

- Entra en mi patio, entra en mi patio.

Efectivamente, Bingo allí mismito estaban entrando 5 apuestos y galantes policías, que hay que ver como ha mejorado el cuerpo y una mujer policía, la distinguí por la coleta.
En esto que me para una vecina.

-¡Odry!
-¡Hola Pepa! ¿Qué tal mujer?
-Bien. Hay andamos tirando, oye te puedo hacer una pregunta.
-Pues claro mujer- si me la iba a hacer de todas las maneras.
-¿En tú patio han puesto una comisaría?
-¿En mi patio?
-Si mujer, como siempre hay dos o tres coches en la puerta, me ha dicho mi vecina, eso es que han puesto una comisaría, que la verdad no nos vendría nada más.
-No mujer, es que vienen a ver a Manuela, que no puede vivir sin ellos.

La mujer se quedo mirando sin entender absolutamente nada, pero sin atreverse a decir nada más, ya que yo había dado por concluida la conversación, por ver que es lo que Manuela había echo esta vez.
Cuando entre por la puerta del patio, vi a los mocetones, discutiendo con Manuela, que estaba situada en la ventana de la cocina, por que sabe que si sale, la detienen claro, y ella es guerrera, pero no tonta, con todos los juicios que tiene a sus espaldas, podría hacer un master en derecho.

-¡Manuela abre!- dice uno de los policías.
-Que no, que me detienes, no abro sin una orden judicial.- contesta Manuela.
-¡Venga Manuela, abre!
-No que la última vez me pegasteis, maltratadores, cuando yo soy la victima, no tenéis vergüenza, con todas las mujeres maltratadas que hay, y tener que venir a molestar a una pobre e indefensa mujer.
-¡Coño con la indefensa! Si la última detención tuvimos que meterla entre seis en el coche y nos costo, pues no es burra ni na la tía.- le decía un policía a otro.
-¡Cuidadito, que te he oído! Dame el número de tu placa que te voy a empapelar, maltratador, hijos de puuuuuuuuu, maricones, desgraciaos, sois la vergüenza de los funcionarios, es por vosotros por los que tenemos mala reputación, que por no trabajar, os pasáis la vida en este patio.
-¡Tocate los huevos! Y lo dice ella que es funcionaria en montes y jardines de Madrid y lleva 4 años sin ir a trabajar, por que no le da la gana y encima está liada con el jefe, que tampoco va, por que se pasa todas las mañanas dale que te pego con ella, tomando cañitas, que así nos la deja.-Le decía mi vecino el paparrazi a un policía.
-¡Venga Manuela!, ábreme a mí que estos son unos brutos, pero yo solo quiero hablar con tigo mujer- dijo la única chica policía.

-¡He dicho que no!
-Ofrécele un Johnnie walter, ya veras como sale.-Le decía un policía a otro descojonandose de risa.
Manuela muy indignada cerró la ventana de la cocina y bajo la persiana.
-Bueno tú verás, pero como tenga que volver, te detengo aunque tenga que tirar la puerta, le dijo el policía más viejo.

Se batieron en retirada y yo le pregunté al Paparrazi.

-¿Qué ha pasado está vez?
-Pues he tenido que llamar, por que estaba delante de la cámara cabreada como una mona insultándome y quitándose la ropa y como tenía que sacar a la perrita he dicho o llamó o está me viola o me mata según la dé.
-Si la cámara es de juguete.
-Si pero ella no lo sabe y yo no pienso contárselo, tú sabes lo que llevo ahorrado en revistas porno.
-No me fastidie, esto es muy a menudo.
-Pues en la última semana 4 veces y estamos a viernes.
-Qué día falto.
-No, ella no falto, fui yo es que tenía que ir al médico, pero me lo contó la vecina de abajo, por lo visto casi hace un integral, se dejo el tanga.


-El negro o el rojo-Son los que muestra más frecuentemente.
-Iba discreta el negro.
-Pues mire usted, que no me había enterado, y todos lo días ha venido la policía, por que no me ha dicho nada la niña, que se pasa la vida en el patio.
-No, por que si no me lo pierdo, pero hoy la mujer me ha dicho o llamas o llamo y he tenido que llamar.

La verdad es que me pierdo lo mejor, por que poco después vino mi vecina la de Cuenca y me dijo que Manuela, había estado sembrá, los vecinos se habían sentado enfrente, para ver mejor el striptis, hubo apuestas y todo, faltaba poco para el integral, hasta que Paquita, le grito que la policía estaba en camino.
En fin mientras la de por destape y no por atizarnos la cosa no ira mal, pero la verdad es que me gustaría que se mudara, para poder descansar un poco, por que entre juicios, insultos, gritos, amenazas, agresiones, despiporres varios una no gana para disgustos.

¿GAFE O DESASTROSA?

“Estaba en racha” y no buena, el peligro podía acechar en cualquier lugar, y andaba cual gacela perseguida por guepardo en la sabana. M...