27 abr. 2010

PELIGRO SOBRE RUEDAS II EL RETORNO




El verano se acerca y yo estoy deseandito, de esas ansiadas y esperadas vacaciones, hace poco, mirando como organizar nuestro viaje,  mi lucero, me dijo:
-¡Nena! Tienes que conducir, hacemos viajes largos y si a mi me pasa algo, alguien tendrá que llevarnos, es hora que te pongas las pilas.
-Llevas razón- a esto le llamo yo exaltación de la palabra, uno cree que puede hacer cosas que sabe que no, pero en el fragor del momento, se le sube el ego de manera descontrolada.
Sobre todo y teniendo en cuenta, los acontecimientos del años pasado al volante.
El primer viaje que hicimos fue a Donosti y mi Lucero después de echarle gasolina al bicho, me dijo:
-Nena, es tú momento, a ver de que eres capaz.
Yo, me di cuenta de lo bocazas que podía llegar a ser y asumí el compromiso, esta vez no le pregunte lo de los pedales, por que ya me lo contaba el mientras me ponía el cinturón.
Tenías que ver la cara de mis preadolescentes hijos, la boca abierta, la tez pálida y los ojillos desorbitaditos.
No os digo más fue ponerme en marcha y abrocharse el cinturón a cien por hora, con lo que me cuesta que se lo pongan cuando conduce su padre.

Mi lucero hombre tranquilo y afable donde los haya, intento guardar el tipo, todo lo que pudo, pero había algo más fuerte que el, que le empujaba a hablar constantemente.
-Nena, no corras, esto no es un coche.
-Si mi vidita.
-Nena, el camión, no te pongas detrás que luego te costara adelantarle.
-Si amorcito.

-Venga ahora ya puedes adelantarle.
-Lo que tú digas.
-¿Qué haces?
-Lo que me has dicho.
-¡No puedes pasar de 120!
-¡Vale, Vale!
A eso de los 50 kilómetros de trayecto, mi chico, ya no era el que yo conocí hace años.
Tenía el mismo aspecto que el lobo de caperucita, los ojos fuera de las orbitas, enseñaba toditos los dientes como el chispi (el perro de la vecina) eso si apretaditos, apretaditos, que pensé para mis adentros, con lo que me ha constado el dentista y como apriete un pelin más, van todos a tomar morcillas, le note algo tenso. Claro que puede que tenga que ver la manera en que se aferraba al sillón, apretando los pies, como cuando te montas en una de esas atracciones de feria, de las que dan muchas vueltas y meneos, de vez en cuanto decía algo.

-Nena, lo importante es que sepas lo que llevas entre las manos.
-Un volante, ¿No?
-Me refiero al vehículo.
-Una autocaravana.
-¡Sabes perfectamente de lo que hablo!
-¡Vale!, pero no te alteres que te va a subir la tensión.
Creo que se iba descomponiendo por momentos y cuando se le acabaron los argumentos comenzó con:
-Si te cansas lo cojo yo.
-Si voy muy bien.
-Eso, eso, que lo coja papa, decían los desgraciados de los niños.
Más de 150 kilómetros de tortura eran más que suficientes para la primera experiencia, decidí dejar el tormento para otra ocasión.
-Estoy un poco cansada.
-Pues mira hay una gasolinera a 3 kilómetros, metete y hacemos el cambio.
Podía a ver disimulado un poco, que se le puso una cara de alegría, como si le hubieran dado 2 semanas más de vacaciones.
Aunque el siguió presionándome.
-Vete frenando.
-Si cariño.
-Deja las marchas para luego, tú frena.
-Es que en la autoescuela me enseñaron a reducir.
-Lo dejas en punto muerto y ya esta.
-Eso no se puede hacer.

-¡Frena!
-Que viene un coche detrás, no puedo frenar.
En fin que me puso tan nerviosa que la primera entrada a la gasolinera que vi., me metí, Haciendo un derrape y aparcando como en las pelis, la deje níquel.
Mi lucero se quedo espantao y los niños, me miraban como no me lo puedo creer, lo que ha hecho mama.
Por lo que pude deducir, mientras mi lucero balbuceaba palabras no muy entendibles, me había metido por dirección prohibida y el señor de la gasolinera se quedo tan sorprendido, por mi entrada triunfal, que se le salía a chorros la gasolina, pero yo creo que exagera un poco, debe ser cosa de los genes.

En fin que he cogido el coche en varias ocasiones, pero siempre ocurre algo y así no hay quien pueda.
Con este episodio, termino mis aventuras, perdón mis desventuras al volante, no os castigaré más hasta la vuelta de vacaciones, que para más INRI hemos decidido ir a Gran bretaña, donde como ya sabréis se conduce por la izquierda, me veo como WOODY ALLEN AL FINAL DE LA PELICULA DE SCOOP

14 comentarios:

  1. nena si quedamos un día conduzco yo no te preocupes.. de todas formas yo llevo 20 años conduciendo y lo hago a diario pero aún así mi C jamás me deja su coche, ni cuando estuvo escayolado.... o sea que sí es genético... los hombres no pueden ser copilotos de sus mujeres, ni creo que de sus amantes
    me reído un rato
    Besos

    ResponderEliminar
  2. Cruela: muchas gracias ya me quedo mucho mas tranquila, por que yo de copiloto voy genial, aunque el piloto no tenga esperiencia, ¡Uy! como ha sonado eso, ja ja ja

    Un besote guapisima.

    ResponderEliminar
  3. Se ha borrado mi comentario...ahhhh.Te decía que menuda experiencia y sobre todo temiendo a tu lado una persona que te dice a cada segundo lo que has de hacer...aguantaste demasiado.No conduzco porque lo odio,pero la única experiencia que tuve con un automóvil,fue nefasta.Mi cuñado se empeñó en enseñarme a conducir una furgoneta...en el momento que aquello se movió..salí dando un salto de ella,jajajaja
    Besazos Odry.

    ResponderEliminar
  4. Morgana, mi niña, no me extraña, yo cada vez que conduzco, los que saltan son los demás, ja ja ja ..
    Un besote guapa.

    ResponderEliminar
  5. Jajajaja, me encantó el post, me lo he estado imaginando xD.

    Pero para nada nos das el latazo con tus aventuras y desaventuras al volante es más SIEMPRE consigues sacarnos mas de una carcajada ;)

    Un besazo, guapísima.

    ResponderEliminar
  6. Nunca, muchas gracias, es un placer tener unos lectores tan complacientes y pacientes, ja ja ja

    Un besote.

    ResponderEliminar
  7. jajajaja, me he reído, pero por tu forma de contarlo. Pobrecilla, si es que con un mal copiloto al lado no hay manera de conducir bien. Hagas lo que hagas tendrá un comentario recriminatorio detrás. Y lo sé porque YO soy pésima copiloto (aunque los hay que me ganan).
    Eso sí, si en Gran Bretaña conduces, yo no me quiero perder tu crónica. Aunque, quien sabe, quizá conduzcas mejor si hay que hacerlo por la izquierda. Tal vez haya una conductora británica en tu interior...
    Besitos (hoy me hacía mucha falta reír)

    ResponderEliminar
  8. Ni se te ocurra coger el volante en Gran Bretaña...Por el amor de Dios Alís, no la animes ¡Hostias! Jajajajajaja. Y encima por la izquierda, madre mía.....

    Un besazo Odry y no te cargues muchos giris..Jajajaja.

    ResponderEliminar
  9. Alis mi niña, me encanta que la gente se divierta con mis historias y lo de conducir por Gran Bretaña, yo creo que sí que sería buena, así no podrían decirme que voy por el carril contrario, ja ja ja.
    Un besote preciosa.

    Montxu Yo lo intentare, aunque no puedo garantizar nada, ni siquiera llegar sanos al destino y mucho menos dejar a todo vicho viviente que se me cruce, en buen estado, ja ja ja

    Un besote.

    ResponderEliminar
  10. Mi chico nunca me deja conducir cuando vamos juntos y casi mejor, por que me pone negra ! como se puede conducir tranquila si el de al lado no para de corregirte ?
    Me ha encantado tu post y como lo cuentas,es que os visualizo a la familia entera y me parto jajaj

    Besos !

    ResponderEliminar
  11. Jajaja, Odry, qué bueno.

    Mira, no hay nada peor que un copiloto hombre. Cuando estaba con S. no cogía el coche casi nunca y es que era un tormento ir con él: que si rascas el embrague, que si llevas el coche revolucionado... en fin, un martirio. Pero ahora que conduzco sola lo llevo muchísimo mejor.

    Nena, yo no cogería el volante en Gran Bretaña. O sí, qué coño, que hay muchos ingleses, si te cargas unos cuantos no se va a notar.

    Besosss

    ResponderEliminar
  12. Bet, si es que mi familia es de traca, si yo os contara, que os contaré,no os preocupeís, me alegro que te haya divertido, me estimula para seguir dando el conazo.

    Un besote y gracias por la solidaridad.

    Perla, el día que encuentre el valor, mando a mi lucero lejos y conduzco sólo, a lo de Gran Bretaña, llevas razón, por unos pocos no se va a notar, ja ja ja

    Un besote guapa.

    ResponderEliminar
  13. Odry, nena, no te lo vas a creer, pero hasta hoy no he localizado tu blog.
    Y te he rebuscado para felicitarte por tus veinte años. Que cumplas muchos más. Lo de la preadolescencia es coyuntural, ya lo comprobarás, luego crecen y es peor pero ya te importa mucho menos. Y a partir de ahí, todo va sobre ruedas, con perdón.
    Me he divertido con tu post. Prometo volver.
    Besos.

    ResponderEliminar
  14. La de la tiza: Muchas gracias, no te preocupes, tú blog lo visito por gusto, y no exigo correspondencia, aunque me encanta tener gente por aquí, no lo vamos a negar, siempre me ha gustado recibir visitas.

    Gracias por tu comentario, aunque creo que no me has tranquilizado, que lo sepas ja ja ja

    Un besote

    ResponderEliminar

Offeburg y su buena gente

De Gengenbach a Offenburg sólo a hay 10 kilómetros. Así que era visita obligada. Mi queridísimo y yo, habíamos buscado un área pa...