29 abr. 2010

MI DUENDE FAVORITO

Hoy andaba yo blogeando, cuando he dejado un comentario, concretamente en la casita de Morgana, en la cual le he hablado de mi duende.

Sí ya se que pensáis, que mis blogs no están basados en hechos reales, por que realmente algunos son como pa creer, pero lo cierto es que la mayoría son mi vidita misma, valga la redundancia.

En fin que mi duende existe, no solo lo han visto todos los miembros de la familia, incluidos mis preadolescentes, también los de la familia política, pa que me llamen rarita, si no que hace un año, cuando yo aún no había perdido mis puestecillo de trabajo, me paso algo curiosísimo.

Andaba yo quitándole el polvo a mi chiringuito (Si es que ya marujeo, hasta en el trabajo) cuando vino una clienta, buscando algunos productos de parafamacia, mientras muy amablemente la atendía, la mujer me dijo:

- ¡Perdón!
- Si dígame.
- No tendrá usted algún pariente, alto, castaño oscuro, de ojos marrones, como de 1,80 de alto y de unos 16 o 17 años.
- No, mi marido es moreno, y mi hijo sólo tiene 14 años.
- No, la persona que yo veo, esta entre 16 y 17.

Seguí atendiéndola, mientras ella me contaba, que veía cosas y predecía cosas y que le avergonzaba mucho contarlo, no quería que pensaran, que estaba loca.
Yo con la labia que me caracteriza la anime, por supuesto.

- Mujer como voy a pensar yo, que usted esta loca, con la cantidad de chalao que viene por aquí, los distingo a tres kilómetros.
- Hay gente a la que no le gustan estas cosas.
- Pero eso no significa que usted este loca.
- ¿Seguro, que no tienes, ningún familiar o amigo como el que te he descrito?
- Que yo recuerde por esos rasgos ¡No!
- Hay, creo que te he liado, yo no hablo de una persona viva.
- ¿NO?-Justo hay es cuando se me helo la sangre, por que me había descrito a mi hermano tal y como yo le recuerdo, antes de morir, hace veinte años.
- ¡No!
- El único que corresponde a su descripción, sería mi hermano
- Pues no te ha abandonado, por que está justo a tú lado.

Yo me quede muerta, una cosa es que pensemos que nuestros seres queridos están cerca de nosotros, una vez que se van y otra muy distinta, que alguien que no te conoce, te diga que esta viendo, lo que tú sientes, pero no ves.
Cuando se fue, me dijo que me estaba protegiendo, que nunca tuviera miedo, yo que aún con lagrimita a puntito de salir, sigo siendo irónica, mire hacía mi lado y le dije:

- A la J. a trabajar, que tenemos tajo.

Una compañera que me vio hablando al aire, me pregunto si me encontraba bien, yo le respondí:

- De pende, estoy triste, por lo que perdí, pero alegre por lo que e encontrado.

No se si es verdad o no, ni había visto a esa señora, ni la he vuelto a ver, pero me gusta pensar que sí, que sigue a mi lado, se que no es coherente, pero tal y como esta el mundo y las cosas que pasan ¿lo son?

27 abr. 2010

PELIGRO SOBRE RUEDAS II EL RETORNO




El verano se acerca y yo estoy deseandito, de esas ansiadas y esperadas vacaciones, hace poco, mirando como organizar nuestro viaje,  mi lucero, me dijo:
-¡Nena! Tienes que conducir, hacemos viajes largos y si a mi me pasa algo, alguien tendrá que llevarnos, es hora que te pongas las pilas.
-Llevas razón- a esto le llamo yo exaltación de la palabra, uno cree que puede hacer cosas que sabe que no, pero en el fragor del momento, se le sube el ego de manera descontrolada.
Sobre todo y teniendo en cuenta, los acontecimientos del años pasado al volante.
El primer viaje que hicimos fue a Donosti y mi Lucero después de echarle gasolina al bicho, me dijo:
-Nena, es tú momento, a ver de que eres capaz.
Yo, me di cuenta de lo bocazas que podía llegar a ser y asumí el compromiso, esta vez no le pregunte lo de los pedales, por que ya me lo contaba el mientras me ponía el cinturón.
Tenías que ver la cara de mis preadolescentes hijos, la boca abierta, la tez pálida y los ojillos desorbitaditos.
No os digo más fue ponerme en marcha y abrocharse el cinturón a cien por hora, con lo que me cuesta que se lo pongan cuando conduce su padre.

Mi lucero hombre tranquilo y afable donde los haya, intento guardar el tipo, todo lo que pudo, pero había algo más fuerte que el, que le empujaba a hablar constantemente.
-Nena, no corras, esto no es un coche.
-Si mi vidita.
-Nena, el camión, no te pongas detrás que luego te costara adelantarle.
-Si amorcito.

-Venga ahora ya puedes adelantarle.
-Lo que tú digas.
-¿Qué haces?
-Lo que me has dicho.
-¡No puedes pasar de 120!
-¡Vale, Vale!
A eso de los 50 kilómetros de trayecto, mi chico, ya no era el que yo conocí hace años.
Tenía el mismo aspecto que el lobo de caperucita, los ojos fuera de las orbitas, enseñaba toditos los dientes como el chispi (el perro de la vecina) eso si apretaditos, apretaditos, que pensé para mis adentros, con lo que me ha constado el dentista y como apriete un pelin más, van todos a tomar morcillas, le note algo tenso. Claro que puede que tenga que ver la manera en que se aferraba al sillón, apretando los pies, como cuando te montas en una de esas atracciones de feria, de las que dan muchas vueltas y meneos, de vez en cuanto decía algo.

-Nena, lo importante es que sepas lo que llevas entre las manos.
-Un volante, ¿No?
-Me refiero al vehículo.
-Una autocaravana.
-¡Sabes perfectamente de lo que hablo!
-¡Vale!, pero no te alteres que te va a subir la tensión.
Creo que se iba descomponiendo por momentos y cuando se le acabaron los argumentos comenzó con:
-Si te cansas lo cojo yo.
-Si voy muy bien.
-Eso, eso, que lo coja papa, decían los desgraciados de los niños.
Más de 150 kilómetros de tortura eran más que suficientes para la primera experiencia, decidí dejar el tormento para otra ocasión.
-Estoy un poco cansada.
-Pues mira hay una gasolinera a 3 kilómetros, metete y hacemos el cambio.
Podía a ver disimulado un poco, que se le puso una cara de alegría, como si le hubieran dado 2 semanas más de vacaciones.
Aunque el siguió presionándome.
-Vete frenando.
-Si cariño.
-Deja las marchas para luego, tú frena.
-Es que en la autoescuela me enseñaron a reducir.
-Lo dejas en punto muerto y ya esta.
-Eso no se puede hacer.

-¡Frena!
-Que viene un coche detrás, no puedo frenar.
En fin que me puso tan nerviosa que la primera entrada a la gasolinera que vi., me metí, Haciendo un derrape y aparcando como en las pelis, la deje níquel.
Mi lucero se quedo espantao y los niños, me miraban como no me lo puedo creer, lo que ha hecho mama.
Por lo que pude deducir, mientras mi lucero balbuceaba palabras no muy entendibles, me había metido por dirección prohibida y el señor de la gasolinera se quedo tan sorprendido, por mi entrada triunfal, que se le salía a chorros la gasolina, pero yo creo que exagera un poco, debe ser cosa de los genes.

En fin que he cogido el coche en varias ocasiones, pero siempre ocurre algo y así no hay quien pueda.
Con este episodio, termino mis aventuras, perdón mis desventuras al volante, no os castigaré más hasta la vuelta de vacaciones, que para más INRI hemos decidido ir a Gran bretaña, donde como ya sabréis se conduce por la izquierda, me veo como WOODY ALLEN AL FINAL DE LA PELICULA DE SCOOP

22 abr. 2010

PELIGRO SOBRE RUEDAS

A veces me pregunto como conseguí el dichoso carné de conducir y lo que es peor, a cuantos como yo se lo habrán dado, cosa que os debería preocupar.
Una amiga mío inició su blog con sus aventuras al volante, no os preocupéis no lo voy hacer, no por falta de ganas, si no por falta de experiencias, con un par de blog será más que suficiente, para probar mi incompetencia.

Como soy una mujer mayor, no os diré desde cuando dispongo de dicho titulo (conductora) sólo diré que hace mucho, mucho tiempo, pero apenas he cogido el coche, sólo lo hago en situaciones extremas, pero que muy extremas, o sea, no hay ningún otro ser vivo capaz de manejar el vehículo o no importa que terminemos todos en el hospital, por que ya íbamos de camino a él.
Hubo un día que mi lucero me necesitaba. Tenía que acompañarle con el coche al trabajo, ya que tenía que dejar el vehículo de la empresa, le hecho valor y me dijo.
-¡Odry! Llevas el coche al trabajo y luego nos venimos juntos.
-¿Quieres que conduzca?
-Si, sólo es llevarme, el curro está a menos de 3 kilómetros.
-Mi vidita yo te llevaría, pero es que me da miedo atropellar a alguien.
-¡Odry, son las tres de la tarde, estamos en pleno puente de agosto! ¿Me quieres decir, quien contra va a salir a la calle con 40 grados a la sombra?- La verdad, me pareció bastante convincente.
-¡Vale! Visto así, no tengo excusa, solo una cosita, me puedes recordar eso de los pedales.
-¿Qué?
-Si lo embrague, freno y acelerador, ¿cuál es cuál?
-Si eso déjalo ya me cojo la bici, aunque me derrita en el trayecto.
-¡Que no tonto! Si en cuantito me lo aclares, le cojo el tranquillo, si es que hace más de diez años que no cojo un coche.-No lo voy a negar, me costo convencerle, pero como es bueno y paciente aceptó.

El pobre me explico una vez dentro del vehículo como tenía que manejar los pedales y me dijo,-¡Venga, ahora arranca!
Yo muy profesional, me puse el cinturón, coloque el espejo retrovisor, puse el asiento, pegadito al volante, apoquito saco la cabeza por el cristal, metí la llave en el contacto, pise embrague, metí la primera y fui soltando el freno y pisando acelerador, tal y como lo recuerdo de la autoescuela, pero nada el coche no andaba.
-¡Odry! ¿No te falta nada?
Revise, todos los pasos uno por uno, mientras mi lucero mantenía su mirada asesina.
-No- conteste inocente.

-¡Odry, quieres quitar el freno de mano!- Me lo dijo despacito y con un tonito, para mi, que no confiaba mucho en mis cualidades.
No le dio ningún soponcio pero estuvo apuntito y eso que yo conduje fenomenalmente, imagino que tiene que ver, el que fuéramos los dos únicos vehículos que había en la carretera y yo iba pegadita, pegadita a él, si frena en seso me lo como, pero para que veáis mis facultades, hasta le di la vuelta al coche (de campana no, de la otra), cuando llegamos a su trabajo.

Durante mucho tiempo me olvide del tema, pero un día que Irma y yo, íbamos tipo Telma y Louis, en busca de nuestros Luceros, se le caló a Irma el coche en plena autopista (había atasco, no era tan mala) y ella muy digna, cigarrillo en boca, cual camionero consumado y haciendo caso omiso a los pitidos impacientes,

arrancó y continuó con el viaje como si tal cosa, ni un atisbo de nervios, con lo histérica que soy yo, la miré y le dije:
-Esto también lo se hacerlo yo (a mi se me cala el coche constantemente)- y es que siempre viajo con gente que controla el coche como si hubieran nacido con el volante en las manos, por primera vez alguien cometía mis mismos errores y no se paraba el mundo.
-Si ya te he dicho que conducir esta chupao, tienes que animarte.-Me decía Irma cigarrillo en mano, mientras ponía a la vez la música, sin mirar a la carretera.

Me impresionó tanto que prometí hacerlo, pero eso será en la próximo blog, no quiero que cunda el pánico...

20 abr. 2010

CUESTION GENETICA

He hecho un pequeño estudio sobre el tema de la genética, la culpa la tiene mi preadolescente hijo que es un autentico desastre en Física y Química y me ha tocado estudiar de lo lindo.
Por lo visto muchos de los descubrimientos de la ciencia han sido posibles por la observación de los científicos y aunque yo no lo soy, como mujer observo que no te imaginas y he podido comprobar un fenómeno que ha llamado mi atención, llegando a las siguientes conclusiones.
El objeto de mi investigación, como maruja aficionada, que no de vocación, comenzó por los terribles programas de televisión, con los cuales nos bombardean a diario.
Un día estaba yo planchando, cuando tuve el valor necesario para ver la tele, le di al botoncito del mando y ¡vuala! Allí estaba la cadena amiga, la triste no, la otra.
Hablaban de cómo estaban de jovencísimas las allí presentes y curiosamente, todas negaban a ver pasado por quirófano, botox, etc., incluso se enzarzaban entre ellas.
-A mí el botox me da alergia.-decía una y las otras lo secundaban
-Yo no lo uso por que quita la expresión de la cara- si a la pobre no se le movía un músculo.
Conclusión la culpa era de la GENÉTICA.
Extraño fenómeno pensé yo para mis adentros, he oído que la genética pasa de padres a hijos, pero no sabía que se pegaba entre compañeros de trabajo.
Mi curiosidad (No se extrañen soy mujer) me hizo comenzar el estudio detallado del fenómeno, observando distintos programas, revistas del cuoro, que le mangue a mi madre, etc.
Fui observando que lo de la genética es algo que padecen, la mayoría de nuestras famosas, también está muy extendida entre personas de alto estatus social y en el medio sedán bastantes casos, Mi cuñada sin ir mas lejos, después de la última operación le aparecieron dos hermosos labios, que según sus palabras no se le veían por lo grande que tenía la nariz, pero que ella siempre había lucido, era algo genético.
Pero mi estudio fue más allá, los hombre ricos o de alto estandín, a diferencia de sus cónyuges, son lo que viene siendo tipejos normales, gorditos, bajitos y con poco pelo eso sí, su genética hace que las modelis se vean forzadas por alguna extraña atracción, a perseguirlos, hasta conseguir matrimonio o un buen apaño de por vida.
Mi estudio (sin ninguna base científica, no se me molesten los estudiosos del tema) concluye con que la genética al revés de cómo pensaban los científicos serios y cualificados, tiene casi más que ver con ceros de los que una dispone en la cuenta, que con los antecedentes familiares, como mi cuenta no anda boyante, mi genética es nula, pero si me tocara la primitiva, se desarrollaría cual champiñón.
En fin el mundo de la ciencia es apasionante, así que iré realizando algunos estudios, aunque sean por purita envidia, de la genética por supuesto.

15 abr. 2010

CONFUSION


Andaba yo la semana pasada con la música a todo meter, rizos al viento y aspirador en mano, cuando me trague un calcetín (yo no claro, el aspirador), de esos que  mi preadolescente hijo va dejando debajo de cualquier mueble, que muchas veces me pregunto 

-¿Cómo puede ser capaz de meterlo en semejante sitio? Con lo difícil que es.
En fin que apago el aspirador y comienzo a escuchar un pitido, cual CESEI me dirigí hacía el lugar de donde procedía y que termino siendo mi móvil. Mi Lucero me reclamaba.
-¡Sí!
-¡Que no te preocupes, que ya he resucitado!
-¡He!
-¡Que estoy bien, que no te preocupes!
-¡He, he!-Le conteste sin entender absolutamente nada.

-¡Odry estoy siendo irónico!
-¡Pues sigo igual!
-¿No has escuchado las noticias, verdad?
-Pues no, ya sabes que por la mañana lo mío es el aspirador y la música, que luego dicen que las marujas no hacen ejercicio.
-Es que han reventado una furgoneta de la empresa.
-¿La nueva?
-No, si no es de la empresa.
-¿Te has dado un golpe en la cabeza? Por que no entiendo nada.
-Que llevaba material de mi empresa y en los telediarios dicen que es de la empresa, pero no lo es, lo entiendes guapita.
-Lo que tú digas monín, pero me lo puedes explicar mejor, que no se de que demonios me hablas.
-Resulta que un tío llego por la noche y dejo su furgoneta aparcada en frete de la casa de la moneda, como es zona vigilada y al ver que el tiempo pasaba, llamaron a la policía, esta al ver que la furgoneta era alquilada se temió lo peor y llamaron a los tedax, estos, mandaron un robot, para ver que tipo de carga tenía y el pobre robot a poco se vuelve loco, con la cantidad de metal que había en la furgoneta. Conclusión, colocaron una pequeña carga para intentar desactivar la bomba desde el interior y lo que se encontraron fue todo el material de mi empresa, focos, estructuras, palios, esas cosas.

-¡Haaaa!
-Me han llamado todos mis compañeros pensando que era yo el de la furgoneta, por si me había pasado algo, ya que las noticias al principio eran confusas.
-¡Haaa!
-A si que te he llamado por lo menos cuatro veces, para avisarte de que estaba bien y que no era yo el de la furgoneta, que aunque hubiera sido yo dicho sea de paso, tampoco lo hubiera reconocido. Imaginate dejas la furgo y cuando vuelve esta rodeada de todo el cuerpo nacional de policía, Tedax incluidos, vamos a ver quien es el machote que se arriesga a preguntar que demonios han hecho con su furgoneta, yo me hubiera quitado hasta la camiseta para que no vieran el logo y por si acaso me uniría a ellos diciendo que la gente es como poco impresentable, dejando en semejante lugar una furgoneta.

-Y conociéndote vamos que si lo haces.
-Pues toma claro, bueno que te dejo que estamos montando el escenario de la gala de Tele 5.

Volví a subir el volumen de la cadena, metí el calcetín en la lavadora y seguí buscando lo tesoros que mis preadolescentes hijos tienen a bien dejarme por la casa.

12 abr. 2010

DONDE MENOS LO ESPERAS


Este martes al Presi de la comunidad le dio un amago de infarto y eso que los vecinos todavía no se han sublevado, les queda poco, no os creáis, pero de momento como no le pillaban en casa se ha ido librando.
Así que me toca volver a ejercer las labores de Presidenta suplente, esto no tendría más importancia, pero me paso algo curioso y a falta de buenas ideas….

El miércoles tenía que venir un nuevo jardinero, para darnos presupuesto de nuestro desarrapado patio.
A eso de las once llego el señor, cual sería mi sorpresa cuando el hombre se me acerco y me dijo:

-Yo a ti, te conozco.

Me quedé con cara de poker, era un hombre de unos cuarenta y algo, muy alto, con barba, pelo canoso y aunque se le veía había sido fuerte, ahora estaba algo dejao.

Hace poco, me entere, que una parte muy localizada de nuestro cerebro se encarga de memorizar caras y nombres, pues bien yo debí nacer con ella atrofiada.

-Vamos que si te conozco. ¡Odry! ¿Qué tal?- Me dijo el hombre a la vez que se acercaba derechito a darme dos besos, a los cuales yo correspondí, por que no es la primer vez que me pasa, es más me pasa mucho y le seguí el juego como si le conociera.
-Bien y tú.
-Bien, joder cuanto tiempo a pasado.
-Una barbaridad- ¡Por Dios que me acuerde! Antes de que meta la pata como la última vez, pensaba yo para mis adentros.
-¿Vives aquí?
-Sí, hace 15 años.
-Yo trabajo en algunos jardines de la zona, pero nunca te había visto. No nos vemos desde hace más de 20 años.
-Es verdad y que es de tú vida.
- Estoy divorciado, tengo una niña de 7 años, ¿y tú?
- Pues me case y tengo dos preadolescentes terribles, aunque buenos chicos- al decir lo de buenos chicos la chispa se encendió, Era Manuel, un chico que conocí cuando tenía 15 años en una discoteca y nos hicimos muy buenos amigos, el había intentado salir conmigo en multitud de ocasiones, pero no me preguntéis por que, yo siempre le decía que no, me daba muchísima pena y le quería un montón, no quería hacerle daño, pero cuando no hay química, nada se puede hacer, durante dos años el lo intento todo, pero cuando vio que la historia con mi lucero era sería, desapareció.
-Vaya y que sabes de la pandilla.
-Tere se fue a León, Ana a Barcelona, de Sole se que tuvo una niña y con la única que tengo algo de contacto es con Nieves, se caso con Corpitas y tiene una chica y un niño, de los demás ya no se naa (como diría la canción).
-Te veo muy bien.
-Gracias, yo a ti también, ¿llevas mucho trabajando en esto?
-Pues la verdad es que empecé con otro socio, pero me dejo tirado y he vuelto a comenzar de nuevo, de momento no me puedo quejar, aunque no se puede decir que haya tenido buena suerte.
-Vaya lo siento, espero que ahora las cosas te vayan mejor.
-Bueno he conocido una chica en Salamanca y nos llevamos bien.
-Lo mismo con el tiempo te veo viviendo en Salamanca.
-No, yo no me voy a ir a vivir allí, tengo aquí a mi hija y me gusta verla todo lo que pueda.
-Lo entiendo.

Después de charlar un ratito, de los viejos tiempos y mostrarle lo que necesitaba, para hacer su presupuesto, quedamos en vernos al día siguiente, para que me trajera el presupuesto que necesitábamos.

El jueves por la mañana, vino tal como habíamos quedado, pero el pobre se quedo un poco parado, cuando al entrar en casa, yo le presente a mi chico, que esa mañana andaba por casa.

Manuel había ido a la peluquería se había cortado el pelo, afeitado y venía bien vestido, no con el traje de faena, como el día anterior.

Me entrego el sobre con el presupuesto, quedamos en que le llamaría y se fue, todo muy deprisa, hace muchos años que no tengo trato con el pero me dio la sensación de que se había apurado bastante al ver que estaba mi chico en casa, la verdad es que le he dado vueltas a la cosa, no creo que después de tanto tiempo le siga gustando, más que nada que ya tengo una edad y no de merecer precisamente, pero su actitud fue tan diferente el primer día que me vio. No creo que dijera nada inconveniente más que nada por que no tuve tiempo, pero me dio tanta pena verlo así.

No se si debiera llamarle y preguntarle, pero la verdad es que hace años que ya no somo amigos.
Bueno hay os los dejo, admito sugerencias.


5 abr. 2010

MI VIA CRUCIS

Estoy preocupada, creo que me estoy haciendo mala persona, os contaré por qué.

Hoy he visto a Manuela, hubo un tiempo que el encontrarme con ella suponía riesgo inminente y por lo tanto, un miedo que PA que, sin embargo ahora, Manuela tiene un aspecto mas propio de una yonqui en fase terminal, que el de la Manuela de otros tiempos (no os dejéis engañar como yo que el sábado se la montó a la pobre Mamen).

La verdad es que no he sentido nada, ni una gotita de lástima, es la primera vez que me pasa.

Hubo un tiempo cuando me operaron y la enfermedad avanzó tan de prisa que se reprodujo en dos meses y los tratamiento me dejaron fuera de juego que ella se dedico a hacernos la vida imposible, no a mí que no era capaz de salir a la calle, si no a mis hijos, continuos eran los gritos amenazantes debajo de nuestra ventana o en la mismita puerta de nuestra casa, en multitud de ocasiones tuvieron que entrar o salir escoltados por la policía, que ponían a Manuela en su sitio, aunque solo fuera por ese día, los pobres aprovechaban esos momentos para jugar con los demás niños del patio.

No paro hasta que pusimos la denuncia por que los crios no podían más, no entendían muy bien que si no hacían nada malo una señora les persiguiera, en fin durante más de un año, aguantando enfermedad y de penitencia Manuela, la depresión fue de órdago.

La psicóloga me dijo que tenía todo los síntomas de una mujer maltratada, en este caso por supuesto por la dichosa Manuela, pero incluso cuando más enferma estaba, siempre pensaba, “si tuviera constancia de que se iba a olvidar de mi”, yo no querría hacerla ningún daño, después de tres años de acoso, tuve que dejar por voluntad propia mi trabajo, por que raro era el día que no recibía una llamada, avisándome de que Manuela estaba más agresiva de lo habitual, en la puerta de casa o que directamente salía del metro y veía como paraban tres o cuatro coches de policía en la misma puerta de la entrada, por supuesto esos 200 metros se me hacían los más largos del mundo, hasta poder quedarme tranquila y ver que no había pasado nada malo, al menos nada que no pudiera repararse, no conseguí levantar cabeza y hablé con mis jefes que se portaron la mar de bien conmigo.

Lo peor de todo es que como único justificante a tanta maldad hacía mi, era el ser vecina de la mujer del paparrazzi, ellas habían sido amigas intimísimas y como no podía ser de otra manera terminaron como el rosario de la aurora, tienen entre si más causas pendientes que el Pachulí y la Pantoja juntos.
Así que no se sí eso fue la gota que colmo el baso de mi paciencia y a partir de ahí, aunque momentáneamente a dejado en paz a los niños, al menos hasta que venga el verano, que para abril y mayo resurge con una fuerza, que no deja títere con cabeza,  creo que ya no la deseo nada bueno, por eso pienso que me estoy haciendo mala persona No se sí justifica algo que me encantara mi trabajo y que eche muchísimo de menos a todas mis compañeras.

Llevo esperando el juicio más de dos años, que me rió yo de la protección del menor, como para unas prisas, cuando salga no se, si nos linchara definitivamente o nos dejará en paz de una vez para siempre, tenemos en el patio las dos probabilidades a unos los dejo en paz después de pagar una buena cantidad y a la otra la sigue dando por saco incluso con orden de no acercamiento, con lo cual tampoco puedo volver al trabajo, los niños ya son preadolescentes y aunque son buenos chicos, ¿Cómo reaccionarían si volviera a insultarlos, agredirlos o amenazarlos? No lo se y tengo miedo de comprobarlo por eso me estoy volviendo mala es todo tan injusto, ella no quiere trabajar y no va nunca por que es funcionaria y a mí que me encantaba, no me deja ir.

Se que alguna pensará que es una enferma, yo lo hice durante mucho tiempo, pero cuando descubres, el alto grado de maldad y control que ella tiene de la situación, lo que sabe que puede o no hacer y como se cubre las espaldas cuando se sabe cometedora de un delito, o al menos como lo intenta, por que claro cuando la pilla la policía con las manos en la masa, entonces le dije al juez que ella está enferma, gracias a que algunos forense que ya la han tenido que ver en más de una ocasión y aseguran que es consciente de todos y cada uno de sus actos.

En fin que debo seguir padeciéndola hasta que o bien se cure, o se cambie de casa, por que bicho malo nunca muere, como decía mi abuela.

Desde el país de las malas pécoras, que es un poquito como me siento, hasta el próximo blog, espero más alegre.