4 may. 2011

LOS OJOS DEL DESIERTO VI

           INCERTIDUMBRE


 Ya en el coche Qasid no dejaba de hablar alegremente le explicaba que en su casa estaría como una reina y que aplazara el viaje de vuelta a España, para poder pasar más tiempo juntos, comentaba que nunca la había visto tan bella, he incluso tuvo un momento en que le hizo a modo de confesión una advertencia, sobre su amigo Mibsan, que a ella la dejo algo perpleja, por no decir muerta.

-         Creo que le gustas a Mibsan. Le dijo en un tono algo más serio.
-         Si apenas hemos cambiado un saludo.- Dijo ella temiéndose el haber sido descubierta.
-         Ya, lo se, pero le conozco y no te ha quitado ojo en toda la noche, como si estuviera esperando el momento en que yo desapareciera para poder abordarte, nunca le había visto así.
-         Creo que exageras, no se ha acercado a mí para nada.
-         Por que yo estaba a tú lado, créeme, le conozco de hace mucho tiempo y no es trigo limpio, ten cuidado si en un futuro intenta acercarse a ti, no me gustaría que te ocurriera nada.

María fingió una sonrisa, pero por dentro había estallado.

-         ¿Qué te preocupa que me pase algo? Se gritaba hacía sus adentros, ¡Después de ponerme una bomba en mi habitación y perseguirme por toda Trípoli para matarme!

No entendía nada, sus pensamientos iban y venían desde la incredulidad al pánico con tanta facilidad que llegados a un punto no sabía que pensar.
 
¿Cómo iba su asesino a convertirse en su protector? ¿Por qué hablaba así de Mibsan cuando se suponía que era su amigo? ¿Cual de los dos decía la verdad?

Llegados a este punto, su cerebro comenzó a desarrollar otra teoría, ¿No sería todo una estrategia de Mibsan para matar a Qasid? Sería todo una mentira, ¿Quién demonios puso la bomba realmente? ¿Quién de los dos era el verdadero verdugo? Y ¿Quién sería su verdadero amigo? Si es que alguno había intentado ser amigo suyo, por que empezaba a pensar que era una mujer de paja entre los dos hombres.
Un suspiro se le escapo de los labios, Qasid la miró y le dijo:

-         ¡Vaya suspiro! ¿Estás bien?
-         Sí un poco mareada por el champán.
-         No te preocupes que ya estamos llegando.
-        
María, ya no podía estar más preocupada, ahora estaba realmente sola y nadie la ayudaría, si es que realmente alguien la había ayudado.

La casa de Qasid era una autentica fortaleza, hombres de armados en la verja de la entrada los recibieron y a lo largo del camino a la casa, pudo ver varías patrullas a pie que iban con perros.

- De aquí no me escapo ni con alas.- Se dijo para sus adentros


La presión que las manos de Qasid ejercían sobre la cabeza de María, hizo que está abriera los ojos sobresaltada, tardó unos segundos en acostumbrarse a tanta oscuridad, apenas intuía la habitación en la que se encontraban y que tan amablemente le había mostrado unos minutos antes el mismo.

            Se encontraba desconcertada y aterrorizada, pensando si era necesario pasar por aquello o lo mejor hubiera sido gritarle que lo sabía todo y que acabara con ella cuanto antes. Se sentía tan indefensa, tan vulnerable, tan sucia por llegar a esos extremos con tal de salir con vida. Aunque en sus pensamientos era consciente de que igual que la había utilizado en su momento, lo estaba haciendo ahora y ella estúpidamente le servía en bandeja de plata su cuerpo y su vida.

Quería creer que no era Qasid el que la quería muerta, pero como dudar de Mibsan, el la había entrenado y si la quiera muerta lo podía haber echo sin ningún problema.

Qasid ajeno a sus pensamientos recorría con sus fuertes manos el cuerpo de ella, tan pronto se cernían sobre el cuello de María, como las pasaba por su nuca, mientras ejercían presión sobre ella, como si en algún momento quisiera que sus bocas terminaran fundidas en una sola, después las deslizaba a lo largo de su espalda, para seguir recorriendo todos y cada uno de los recovecos de su cuerpo haciéndola sentir mucho más desprotegida si cabe.
 
            No podía evitar estremecerse cada vez que el hacía un movimiento y el pánico se apoderaba de ella, según el iba poseyendo de su cuerpo, la situación comenzaba a sobrepasarla, el corazón iba a más de mil por hora y su cerebre en alerta por el peligro que sobre ella se cernía estaba apunto de estallar en mil pedazos, no podía alejar de su mente la imagen de su cuerpo desnudo tirado en el suelo y su cara destrozada llena de sangre.

            El la llevo hasta la cama, el peso de su cuerpo impedía que pudiera respirar con normalidad, sin poder apartarle, ya que sus manos estaban firmemente sujetas por las de él sintió una extraña mezcla de sentimientos, por un lado se sentía forzada y le resultaba despreciable, quería escapar a todo costa, pero por otro el recuerdo de el amor que había sentido por el, la invitaba a abandonarse a su suerte y disfrutar, ¡Por qué no! De una ultima noche de pasión.

           

12 comentarios:

  1. Que alguien hable mal de otro alguien sin estar presente... eso no deja de pasar.

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  2. Una buena patada en salva sea la parte y solucionado.
    Cuídate un mundo.

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  3. Una alegría al cuerpo y ya veremos después ¿no?

    Me tienes atrapada ;)

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  4. Venga que se de una alegría a ese cuerpo serrano que luego le será mas fácil pensar.
    Sigue pronto
    Besos

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  5. que sino respiran se mueren jiji, tiene de todo este texto. hasta la próxima.

    saludosss.

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  6. Me he quedado sin cerveza y gaseosa para una clarita ahorita mismo vvuelvo jajaja. Genial!
    biquiños.

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  7. Hola bonita, ayer tarde te lei y hasta escribi comentario pero plaf se me fue internet y no me lo publico.

    Hoy venía con la esperanza de ver si había algo más...aunque pensandolo bién la chica no esta para que le cortemos el rollo con prisas. Dejemosla disfrutar antes de descubrir su ¿cruel destino?.

    No puedo, me mata esta incertidumbre, pero lo cuentas tan genialmente que tendré que resignarme con paciencia a la próxima entrega; muchachita apaña.

    Lo de apaña lo digo por tu comentario de como te hacias ropa, yo también se la hacía a mi hijo mayor. El pequeño nunca se dejo vestir por mi, era de chandall perpetuo. Pero el señor le ha castigao, ahora no puede usarlo.

    Ya se que puedes pensar cuan mala madre soy, pero estaba hasta el gorro de verlo en chandal a diario. Hombre que unos vaqueros de vez en cuando. Pero era alergico, incluso desde los diez años ya tenía claro que quería estudiar Educación Física y ser el profe de gimnasia, para poder ir en chandal al trabajo.

    Pero su bonito sueño se fastidio cuando entro en Medicina, imaginate que para los examenes orales tienen que ir vestidos de traje chaqueta y corbata, como a las bodas.

    Pobre criaturita mía, de un extremo a otro, ya se sabe que la vida es cruel con los sueños infantiles.

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  8. Me pareció un realato muy interesante, volveré, saludos

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  9. Ecantado con tú relato.
    Feliz fin de semana.
    Un abrazo.

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  10. DDMX: Sobre todo entre espias, je je je, por que entre marujas ni te cuento.

    Un besazo.

    PSEUDOSOCIÓLOGA: Y que nervios, nena.


    Un besazo.

    MORGANA: Que si es que no ha salido de un atontao.

    Un besazo.


    PILAR: La verdad es que la chica pa mi que después de dos meses estaba necesitada.

    Un besazo.

    40Añera:si es que le da tiempo a pensar a la pobre.

    Un besazo.

    AMBROSIA: Si es que la muchacha ya lo tiene asumido, la pobre.

    Un besazo.


    SIDRINA: Mi vida tú con la clarita y yo con el clarete, así va la historia, ja ja ja ja

    Un besazo.

    NEURIWOMAN: Yo la verdad es que a mi hermana si que la he cosido hasta vestido de gitana, pero a mi pobre hija nada de nada.
    A mi hijo mayor le encantaban los animales y la cruelda de la vida alérgico perdido, el pobre no puede tocar uno si asfisiarse, en fin que ahora no se que sará de mayor y le queda tan poco, es tan frustante, para mi que no veo el momento en que se large de casa, yo si que soy mala madre, pero es que da una guerra el jodio que pa que te cuento...

    Un besazo.


    MIXHA ZIZEK: Bienvenido y muchas gracias por tús palabras, vuelve cuando quieras.

    Un besazo.


    DISANCOR: Muchas gracias tesoro, lo mismo te deseo, pasalo genial.

    Un besazo.

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FINAL APOTEÓSICO

Tal y como está el país, a mí me daba hasta cosa, seguir contando mis desventuras, pero como la situación se alarga y sincerame...