9 may. 2011

LOS OJOS DEL DESIERTO VII

            Mientras el coche avanzaba hacía la ciudad, María no podía evitar un sentimiento de culpa, que le rasgaba el alma, por muy fuerte que ella intentara ser, no dejaba de pensar en los últimos momentos vividos con Qasid, en sus manos dibujando su cuerpo, sintiéndole en lo más hondo de su ser.

            Y si todas aquellas palabras hubieran sido ciertas y si el realmente la amaba, podía haberla matado, pero hizo todo lo contrario, la pidió que fuera su mujer, vivir siempre juntos, por que no quería perderla otra vez.
 
            Maria secó sus lagrimas, el la había dado la libertad para elegir y ella le había pedido un poco de tiempo, aunque tenía muy claro lo que tenía que hacer. Le había dado al chofer la dirección de su supuesta amiga en Trípoli, aunque realmente fuera la amiga de Misab, cogería su pasaporte y saldría en el primer vuelo a España que hubiera, dejando atrás todo lo que la atormentaba.

            En la casa de Helen, la única persona que la esperaba era Mibsan y eso la desconcertó, no esperaba encontrárselo allí.

            -¡Hola María! No sabes lo que me alegra verte – El se acercó a ella para darla un abrazo, pero ella se apartó de una manera suave.
- Hola Mibsan! ¿Dónde esta Helen?
            - Tenía trabajo en la embajada, ¿Estás bien?
- No, no lo estoy, pero no creo que te importe ¿Cómo sabías que iba a venir aquí?
            - ¡Sí que me importa! Sabes que estábamos vigilándote, no íbamos a dejarte sola eso ni lo cuestiones ¿Te ha hecho daño?
- No, me lo has hecho tú, con tus mentiras, el no quería matarme, eras tú, así que haz lo que tengas que hacer o déjame marcha, por que yo no voy a ser tú juguete nunca más- Observaba como se dibujaba en la cara de Mibsan la sorpresa y su mirada se volvía interrogante llena de incredulidad, serio como si no pudiera creer entender la duda sobre el.
            - ¡Maria! ¿Qué estas diciendo? ¿Te lo ha dicho el?
            - El no ha tenido que decir nada, sólo que no me quería muerta, me ha pedido que me case con él. ¿Crees que si me quisiera muerta lo habría echo?
            - No, imagino que no, ha debido cambiar sus planes con respecto a ti o lo que es peor se ha enamorado de ti.
            - ¿Peor? ¿Cómo puedes ser tan malvado? El me ha querido siempre y has sido tú el que me ha utilizado para destruirle.
            - Te equivocas María, pero eso da igual ya has entrado en su juego y ahora nada de lo que te diga te va a hacer cambiar de opinión, permíteme una pregunta ¿Le amas?
            - Sinceramente no lo sé, estoy confundida, creo que lo mejor es que me olvide de todo y si no me quieres muerta, cogeré lo poco que conservo y me iré a mi casa a lamer mis heridas sola, una vez más. – El tono de voz se iba quebrando, como si fuera a romper a llorar en cualquier momento.
            - Yo no te quiero muerta María, para mí esta ha sido la peor noche de mí vida, no por que pensará que podías morir, sabíamos que no eran esas las instrucciones, sobre todo cuando salió de la fiesta contigo, hubiera sido un error y Qasid no comete errores, créeme, lo que no soportaba era la idea de verte en sus brazos.
            - ¿Qué estás diciendo?
            - Que eres una mujer increíble y es muy difícil estar cerca de ti y no terminar enamorándose, no puedo culpar a Qasid, pero si puedo odiarle por haberte conquistado, se que todo lo que diga no va a ser creíble después de está confesión, pensaras que todo es por que te quiero para mí, por eso no puedo, ni quiero retenerte aquí, quiero que estés a salvo, aunque sepa que así te perderé para siempre, nunca tuve que haberte metido en esto, te avise de que era muy peligroso.
            - Tú no me amas y tengo la sensación de que Qasid tampoco, me da la impresión de que estoy en una competición de egos masculinos y por alguna extraña razón me he convertido en el trofeo.
            - Piensa lo que quieras, de cualquier manera te he perdido, aunque para que engañarme, jamás te tuve.
            - ¡Tengo que salir de aquí! No quiero oirte más. Eso es lo único que quiero.
            - Helen lo dejó todo preparado, está en esa bolsa de viaje, cuando estés lista llamaré a un chofer para que te acompañe al aeropuerto, no quiero que Qasid sepa que hemos hablado, no le gustaría ¿Puedo darte un beso de despedida? Le preguntó Mibsan con la voz quebrada y la mirada puesta en el suelo.
            - ¿Nunca sabré en que consistía este juego? ¿Verdad?
            - No fue un juego por mi parte, fue la casualidad.
            - Alguien me dijo alguna vez que las casualidades no existen.
            - Créeme, yo no lo planee, sólo tenía instrucciones de averiguar en que bando esta Qasid, nadie sabe cual es su juego o lo que es peor si juega en los dos bandos y tú eras la única que podía desestabilizarlo o cuando menos estar cerca de él, para poder avergiguarlo, nunca imagine que todo fuera a ser tan complicado.
- ¿Complicado?.
            - Sí, por que si el no te quiere muerta, ¿Quien es el que ha intentado matarte?, tanto en el hotel como en la persecución, te recuerdo que te dispararon, mis hombre no fueron de eso estoy seguro y yo tampoco, aunque tú no me creas.
            - Quieres volver a liarme, ¡Hay dios! ¿No vas a parar nunca?
            - Te equivocas, sólo quiero ayudarte y protegerte.
            - ¡Así no se ayuda a nadie, asustandome, esto es un juego no se de quien y la verdad es que no me importa, sólo quiero volver a mi casa, no quiero jugar a ser lo que no soy!.
            - Lo entiendo, dejémoslo aquí, se que estás agotada y llevas razón, es mejor que vuelvas y te pongas a salvo.
.
            Se acercó a ella con intención de darle un beso en los labios, pero María desvió la cara, ofreciendo su mejilla.

-         Lo siento, me he tomado una confianza que tú no me has dado.
-         No importa, lo único que quiero es salir de aquí de una vez por todas, antes de volverme loca.

            Mientras esperaba el vuelo a Madrid, con escala en París, María decidió olvidarse de todo, había sido un juguete en manos de dos enemigos que lo único que querían eran destruirse mutuamente y para ello la habían utilizado, no creía que supieran que es amar ninguno de los dos y mucho menos que sintieran algo así hacía ella, estaba segura de que todo había sido un miserable juego.
 
            Sóla en la cafeteria, le faltaban 2 horas para el vuelo Paris-Madrid y María estaba agotada, no había comida nada en todo el día, y el viaje con escala le estaba resultando agotador.

-         ¿María Vázquez?
María se dio la vuelta, para saber quien la llamaba, se encontró con dos hombres trajeados, uno de ellos le mostraba discretamente una placa.
-         Sí, pasa algo.
-         Tenemos que hablar con usted.
-         ¿Conmigo? ¿De qué?
-         Buscaremos un lugar más tranquilo, ¿puede acompañarnos?
-         No, no puedo, mi vuelo sale ya.
-         Su vuelo sale dentro de dos horas y seguramente usted no irá en él, podemos hacer esto de forma tranquila o podemos llevarla esposada, usted decide.
-         Tranquila.

12 comentarios:

  1. De verás que si, a mi me da hasta penita, al final me la voy a cargar y no va a hacer falta asesino.

    Un besazo.

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  2. !Por Dios¡, esto se complica. Ays mis uñas!
    Besos cielo, espero mas

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  3. 40AÑERA: Ya te digo y mira que iba a ser una historia sencillita, pero es que una se pone y se pone y al final escribo un libro.

    Un besazo y mil gracias.

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  4. Lo que nos vas es a matar a nosotras, que somos almas sensibles. Y este sinvivir de la protagonista, que cada vez que va a salir a flote nos la hundes de nuevo. Ahora con dos polis del servicio secreto por lo menos...
    En mi caso ni uñas me quedan para morderme.

    Besitos y sigue, sigue!

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  5. Ay preciosa!!! no tengo tiempo para leerlo entero, y me he perdido alguna parte... me tengo que poner al día, pero no quería yo dejar de pasar a dejarte un besazo enorme y desearte una buena semanita.

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  6. hola odry jajaja despues de leer esta entraita larga con ganas jajaja interesante que es de verdad me doy cuenta que la escribes en capitulos ohhhhhhhh jajaja vendré a leer pero empezaré por el principio jjajaa feliz noche besitosssss

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  7. NEURIWOMAN: Tesoro si yo quiero que se salve de una vez, pero es que la jodia va de mal en peor y para mi que le está cogiendo gustito al asunto, a ver si me hace caso de una vez y se los carga a los dos por pesados.


    Un besazo.

    ALMA MÁTER: Tú no te preocupes, aunque no tengas tiempo de leer, pasate a saludarme, que para mi lo importante no es que me lean sino teneros cerca.


    Un besote.


    EMBRUJO: Tesoro no te preocupes, no suelo escribir por episodios, pero esto no había manera de abreviarlo, je je je


    Muchas gracias por comentar, y besote.

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  8. En dos palabras Im- presionante (risas) que no, que no soy el torero.
    En cuanto a escribir un libro, te aseguro que camino llevas.

    Un besazo

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  9. La historia es intesante, por lo que vale la pena que la alarges todo lo que puedas,.
    Un beso.

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  10. Odry, guapa, dejale respirar un poquito ¿no? Bueno o mejor no, que nos tienes intrigadísimas. Pero no tardes contarnos más.

    besos

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  11. MONTXU: Que no era mi intención, además no tengo ni idea, soy un desastre, pero nene que una se pone y se pone y cuando se quiere dar cuenta, ya esta echo.

    Un besazo.

    DISANCOR: Eres un amor de persona, pero mira que yo necesito poco para animarme y puedo ser letal, je je je

    Un besazo.


    PILAR: Ya estoy en ello, lo que no se si os gustara el final, es lo que más me preocupa, me gustaría estar a la altura aunque sólo fuera para eso, después de aguantarme os lo mereceis.

    Un besazo.

    Un besazo.

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