20 ago. 2011

LONDRES



Nada más desembarcar en Dover (Gran bretaña) la lluvia viene a saludarnos con un suave chiriviri, que dirían los vascos y nos acompaña en dirección a Londres, a veces con más persistencia, otras esquiva, pero persistente como los propios británicos.

 

            El lugar elegido para dormir, estaba completo pero el dueño que mantiene una simpatía especial hacia los españoles se empeñó en que tenían un sitio para nosotros, busco y busco y al final haciendo unos ajustes lo consiguió, la verdad es que fueron encantadores y los 5 días que permanecimos con ellos, siempre estuvieron pendientes de nosotros.

                                                  MUSEO DE LONDRES: Piedra Roseta

            La primera impresión, que tengo de Londres es la sensación de anonimato, las calles repletas de gentes que vienen y van, hacen que uno pase desapercibido totalmente.

            El tiempo nos dio tregua para que pudiéramos disfrutar la ciudad y así lo hicimos, buscamos aquí y allá todo lo que estamos cansados de ver en postales y marcos publicitarios, pero encontramos algo más que monumentos emblemáticos de una gran ciudad, de calles limpias, pero a veces grises, no os voy a dar el tostón con el Big ben, la Torre de Londres o el Bakingan Palace, prefiero hablar de sus gentes.

            Londres, como el resto de las ciudades del mundo también tiene la cara B, que no oculta, de gente que no lo pasa bien y otra que aprovecha el malestar para poder ejercer la violencia en nombre de la nada, por que no hay violencia que tenga justificación.

            Algo me dijo que las cosas como en muchos otros lugares, no van del todo bien, cuando paseando por Portovello Road, disfrutando de la multitud de cosas que en el rastrillo se pueden encontrar y los contrastes que se dan, observando aquí y allá descubrir algo mas que el encanto de este peculiar lugar, había gente de  apariencia cuidada recogiendo la fruta del suelo que los tenderos desechaban por no estar en buenas condiciones, seguramente fue pura casualidad, por que no creo que ninguna de las personas que recogían aquellos alimentos, estuvieran involucrados en los actos de la noche, actos vandálicos, de violencia pura y dura, que lo único que hacen es perjudicar a gente sencilla que tiene sus pequeños negocios para subsistir o una casa donde poder vivir, como cualquiera de nosotros.


            Tiene que ser muy duro que el salvajismo de unos cuantos arruinen la vida de otros que nada hacen de mal y nada tienen que ver en la Vendetta a destiempo que organizaron.

            No se como se ha dado la noticia en otros lugares, aquí en Londres, no salían del asombro, la muerte de un joven había producido disturbios. Comenzaron en Londres y se esparcieron como la pólvora por otras ciudades de Reino Unido, tan de sorpresa les pillo que no pudieron evitar las consecuencias de las primeras noches.



            Supermercados, casas y hasta un autobús ardían en puntos del norte de la ciudad de Londres, la primera noche, la policía impotente, también pago con policías que terminaron en el hospital.

            En fin que nosotros no tuvimos ningún problema y eso que nos alojábamos a escasos 2 kilómetros de las primeras revueltas, pero en ningún momentos nos sentimos inseguros o tuvimos que vivir momentos difíciles, todo lo contrario, con la luz del sol todo tenía un aspecto de lo más cordial y sencillo, como si los episodios de la noche, se quedaran sólo para vivirlos en la noche, como si el sol sacara lo bueno de la gente y la noche lo negativo, en fin que yo pude disfrutar la ciudad, pero evitamos alguna otra ciudad, ante las dudas, seguramente mas victimas de la cautela, que de la realidad, pero como decía mi madre, “Mujer prevenida vale por dos”.


            Después de cinco inolvidables días en Londres, no por lo malo, si no más bien por todo lo que pude disfrutar de la ciudad y sus gentes, bastante plural y encantadora.
Fuimos derechitos a Escocia que allí parece que están más tranquilitos, además con lo que llueve no hay fuego que pueda prender.


                                          METRO DE LONDRES, mi hija y yo.

8 comentarios:

  1. Me alegro que disfrutaseis pese a los bárbaros incidentes, tal y como comentas nada justifica la violencia y por lo general pagan justos por pecadores, pasarlo muy bien y tened cuidado con agarras un catarro veraniego...jajaja.

    Besos y abrazos familia

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  2. Hola guapa,sin duda alguna en Escocia lo pasareís mucho mejor...ya me dirás, pero no hay color,más luz, más color...más whisky..ja ja..un lujo de sitio...pasarlo bien, buen día, besos nostálgicos..

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  3. No sé si ya habeis vuelto pero si volveis a embarcar por Dover no dejes de hacer el paseo por los acantilados.
    Aquí en las noticias lo vimos muy tremendo, quizás porque se desconoce la realidad de los "suburbios", pero es lo mismito que pasó en la "banlieu" francesa, solo que de los ingleses resulta más chocante, pero es que las diferencias sociales y económicas en Londres son más brutales, si cabe.
    En Escocia he estado veranos varios pero si vas a Glasgow no dejes de ver una de las librerias más famosas del mundo(esté en el "top ten" de las librerias)

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  4. Hermoso viaje al que nos llevas, también tiene coherencia al rededor del mundo están sucediendo y pereciendo cantidad de cosas, espero que todo salga a flote a la prontitud, al menos en el imaginario de la mayoría, porque ese el primer punto para salir avante.

    Gracias por compartir, linda postales.
    Espero que todo siga super en el viaje y que pronto nos compartas más de tu visión cosmopolita.
    Un besoo, saludos a la familia 0_0

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  5. Nos encanto Londres ¡que suerte de ir con tu casita a cuestas!

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  6. Me tranquiliza saber que la violencia loca que se desparramó por la ciudad no os afectó en nada. Cuando todo se descontrola nunca sabes qué lugar es seguro.

    La violencia gratuíta es siempre injusta ya que perjudica a quien de nada es responsable, pero sin duda es un síntoma de lo mal que se está gestionando la situación socioeconómica del momento.

    Seguro que Escocia os encanta, quedamos pendientes de la crónica.

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  7. "¡¡¡Mi niñaaa!!! si es que estas en toos los fregaos". La verda es que la coyuntura no es la mejor y el mundo es una olla a presión, me alegra que lo pasaras bien
    Un besote

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  8. RAMÓN: Gracias por tu comentario, la verdad es que lo pasamos muy bien y nos encanto la ciudad.

    Un abrazo.

    DON VITO: Es verdad Escocia es otra historia.

    Un besazo.

    Pseudosicióloga: Ya hemos vuelto, la verdad es que la noche en algunos ciudades era como una película de terror, de echo tardaron un par de días en organizar bien a la policía y reforzarla adecuadamente para poder hacer frente, en algunos barrios se daba el toque de queda y no dejaban pasar ni a sus propios vecinos y en muchos lugares la gente dueña de los negocios hacía frente con palos a los que intentaban destrozar su forma de trabajo, la primera noche, se pensó más en un atentado que en disturbios, pero la verdad es que nosotros hemos estado muy bien, hemos cambiado un poco el itinerario para saltarnos aquellas ciudades donde se desataban las revueltas y poco más.

    Un besazo.


    AMBROSIA: Tienes razón yo también espero que algo cambie, pero es que mucha gente ya esta desesperada y no consigue ver el fin y eso es muy malo, pero en fin todo tiene principio y final y esto seguro que también pasará.

    Un besazo.



    TITA: La verdad es que Londres es muy bonita y su gente de lo más variada, a lo mejor por eso es más fácil sentirte parte de la ciudad.

    Un besazo y mil gracias por comentar.

    PILAR: Llevas toda la razón y comparto contigo hasta la ultima coma, el viaje a Escocia ha sido mucho más apacible y nostálgico.

    Un besazo guapísima.

    40AÑERA: Con los tiempos que corren lo raro es no estar en uno, pero en fin espero que todo cambie pronto.

    Un besazo y mil gracias por tus palabras eres un encanto.

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FINAL APOTEÓSICO

Tal y como está el país, a mí me daba hasta cosa, seguir contando mis desventuras, pero como la situación se alarga y sincerame...