26 feb. 2012

La casa de los espíritus.

Maria estaba sentada en la barra de la cocina, mirando por la ventana, era su lugar favorito, en invierno el calorcito que provenía del radiador era tan reconfortante como el abrazo de su amante y eso la hacía sentirse muy bien.
 
            Sintió los golpes que venían de la escalera de madera que daba a las habitaciones, pero no giró la cabeza, el espíritu intentaba llamar su atención, pero la verdad es que María lograba ignorarle, nunca había intentado ponerse en contacto con el, sabía que existía y no le temía pero ella era una persona demasiado racional para hablar con un espíritu, a lo mejor ese era el problema, el intentar hacer que lo que ocurre a tu alrededor, no ocurre por que no esta científicamente demostrado.

            Intento recordar la primera vez que el espíritu se hizo notar en casa, pero le fue imposible buscar esa primera vez en que los golpes comenzaron, las sombras saltaban de un lado a otro o los aparatos eléctricos cobraron vida propia.

Poco a poco se fue dando cuenta, de que aquel espíritu la había acompañado desde hacía muchos años, revivió como lo hecho de su casa, consciente o inconscientemente y los resultados nefastos que tuvo en su vida.

María pensó en poner en orden sus pensamientos, quizás así consiguiera descubrir como empezó todo, intento ir recordando aquellos días en que el espíritu se aliaba con su pequeño.
Una noche en que iban a cenar, María había apagado los dibujos que el pequeño veía en el video, el video se volvía a encender y seguía la película en el mismo sitio donde María lo había apagado, lo apagaba y se encendía, siempre poniendo la película en el mismo sitio, hasta que opto por desenchufar el video. Era la hora de la cena y no estaba por la labor de dejar que un espíritu por muy simpático que fuera lo retrasara, noto como una brisa helada pasaba alrededor suyo para desaparecer, pero no le dio importancia, María nunca lo hacía, aquella sensación de tener a alguien más viviendo en casa, la transmitía un paz inexplicable, eso la avergonzaba, era como si en el fondo pudiera tener dentro de sí algo maligno, gracioso teniendo en cuenta que era incapaz de matar un insecto.
 
            No había duda de que era un espíritu juguetón, quizás fuera esa la razón por la que Maria nunca le temió o quizás fuera por que dejó de tener miedo el día en que consiguió sacarlos de sus pesadillas, el día que consiguió dormir, desde entonces dejo de recordar sus sueños, ¡Quizás no los tuviera! De cualquier manera lo prefería a seguir teniendo noche tras noche aquella pesadilla que la acompañaba desde la infancia.

Hubo otros episodios, como cuando la cadena de música se encendía a todo volumen a las 2 o 3 de la mañana, entonces María se enfadaba, por que le tocaba a ella bajar al salón para apagarla noche tras noche.
 
            Al espíritu la televisión le gustaba mucho y no digamos el video, María fue recordando tantas y tantas veces que se habían encendido, también aquella noche en la que se despertaron por el tremendo ruido que había en casa, como si hubiera una fiesta y la gente riera, hablara y se lo pasará genial, pero al encender la luz, sólo quedaba el balanceo de un cuadro al cual le habían sacado de una de las dos argollas que lo sujetaban.

            En su cerebro saltó un resorte, que diferente era al espíritu que ahora andaba por casa y cuanto daño estaba haciendo a su familia.
           
            Ahora ella podía hablar abiertamente del tema, pero hubo un tiempo en el que lo escondía, por miedo a que la llamarán loca, es curioso la facilidad que tenemos para llamar a alguien loco, el simple hecho de no entender su razonamiento, nos hace pensar que somos superiores, cuando realmente lo que padecemos es la ignoraría.

            El día en que María decidió echar al espíritu fue el día en que los niños la dijeron que por las noches las sombras les asustaban, entraban en sus habitaciones y saltaban de un lado a otro, eso no les gustaba, tampoco les gustaba que el ordenador se encendiera sólo y que cuando lo desconectaban de la luz, para que no lo pudiera encender el espíritu, los altavoces comenzaran a emitir ese zumbido, a María le parecía divertido por que se asemejaba a esas películas antiguas en las que los espíritus emitían ese ¡huuuuuuuu! – Sólo faltan las cadenas.- Solía decir María riendo, pero los niños no lo entendían y ella no quería que vivieran con miedo.
 
            Hecho sal alrededor de la casa, lo había oído en algún sitio aunque no estaba segura de donde, pero aún así llena de incredulidad, por que le parecía una tontuna, lo hizo, nunca supo si esa fue la causa real de que el espíritu se fuera, jamás volvió hacerlo, sufrió su ausencia y ahora ya no era capaz de saber cual era la solución, pero tenía que hacer algo o perdería aquello que más quería y el color oscuro se apodero de su vida y el miedo de su conciencia, el caos se apodero de su hogar, sólo había una solución, pero ¿sería peor el remedio que la enfermedad?

            

15 comentarios:

  1. Hola guapa, lo mismo que todos poseemos el diablo bueno, el diablo malo sobre cada hombro...todos tenemos espíritus que proteger....
    Gracias por este bello relato, pasa buena tarde, besos comprometidos..

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    1. Vaya! Me alegra saber que no soy la única en tener espíritus alrededor.

      Un besote.

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  2. Me encantan las historias de fantasmas.

    Un abrazo

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    1. Pues tranquila que esta todavía no ha acabado.

      Un besote.

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  3. Muy intrigante la historia de los espíritus, y dices que no a acabado?
    Un abrazo.

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    1. No tesoro, era muy larga para darla en una sola entrega.

      Un besote.

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  4. Yo me pirro por estas historias...pero ahora me has dejado acongojada un rato largo. Te he contado que yo si veo sombras? sino es asi tenemos que hablar mucho.
    Bicos.

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    1. Tesoro no me lo has contado, pero me encantara escucharte.
      Un besote.

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  5. Me ha gustado mucho esta historia, hay una frase que dice: Echarás de más lo que un día echaste de menos, o algo así, y yo creo que a veces puede aplicarse al revés. Ahora solo nos falta leer el final de esta historia. Por cierto, me lo parece o ¿has cambiado el fondo del blog?

    Besos!
    Quejica

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    1. Quejica, lo he cambiado, pensé que le iba mejor a la historia, pero la primavera esta en el aire y no se cuanto tiempo lo mantendré, gracias por tu comentario tesoro.

      Un besote.

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  6. ¿Todavia no has terminado??? entonces no te hagas de rogar y cuenta con sumo detalles. Y por supuesto que no eres la unica que estas rodeada de espiritus.

    Un besazo cielo.

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    1. Yo me sentía segura entre ellos, ahora la verdad es que tengo algo de miedo, pero en fin esperemos que todo vuelva a su ser.

      Un besote.

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  7. Mar,me has dejado hipnotizada con esta historia.Si necesitas ayuda me llamas creo que algo podremos hacer.
    besazos y ten cuidado.

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    1. Tesoro, creo que de momento la ayuda va surtiendo efecto, pero estoy en espera si la cosa no se arregla, descuida que te llamaré.

      Mil gracias, siempre estás ahí.

      Un besote.

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  8. Esto está bueno me voy a por el segundo,
    Un beso

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Tal y como está el país, a mí me daba hasta cosa, seguir contando mis desventuras, pero como la situación se alarga y sincerame...