19 dic. 2012


            Estaba yo en una de esas tardes tranquilas, en la que todo a lo largo del día te ha salido bien y te puedes permitir el lujo de sentarte un par de horas, delante de un gran lienzo, con la esperanza de sacar lo mejor de ti y poder pintar como hace unos años, cuando mi musa inagotable y genial, me animaba día tras día, sacando lo mejor de mi. Ahora me conformo, con que venga a verme de vez en cuando, eso sí cuando viene la disfruto tanto, que me hace sentir culpable, por tener está sensación de felicidad plena, como si el mundo desapareciera con todo su pesar. No os niego que a veces brotan de mis ojos unas lagrimillas, pero no de pena, si no de felicidad. En esos momentos yo no puedo pedirle más a la vida, el solo echo de crear algo es lo más maravilloso que el ser humano tiene a su alcance.

            Timbrazo que me saca del éxtasis, cual Santa Teresa, abro la puerta y mi hermana, con una mirada de fiera desboca, entra como alma que lleva el diablo en casa.
-         ¿Quién le ha dado el ordenador a papa?
-         Yo, pero no te preocupes es viejo, si lo ha roto no pasa nada, apenas funcionaba.
-         No, si la pena es que no lo rompe.
-         Pues no te sigo.
-         Que no me sigues, lleva todo el día encendiéndolo y apagándolo, me está volviendo loca.
-         Pues eso se lo enseñe en solo una semanita. Verás lo que consigo en un par de meses.
-         ¡Y un cuerno, ya se lo estás quitando!
-         ¡Que no!, que a el le gusta y le enseñado como meterse en Internet.
-         Si eso que abre y lo contempla horas, sin saber que poner.
-         Hombre le tiene respeto.
-         Ninguno, respeto ninguno, esta mañana se acerca mi chico haber que andaba haciendo y lee “EXOGATIL”.
-         Estaría mirando alguna medicina de las que toma, ves como además de contemplarlo, escribe.
-         ¡Y un cuerno!
-         O, yo estoy muy espesa o no te sigo.
-         Quería poner “SEXO GRATIS”.
-         No me fastidies, ahí todavía no habíamos llegado, ves como aprende deprisa.
-         Si es que le perviertes.
-         Perdona nena, pero tu padre ya venía pervertido, y mama ¿qué dice?
-         Que se lo deje, que así no la cambia de canal y puede ver el Sálvame tranquila.
-         Ves, si en el fondo es un angelito y no da guerra.
-         ¿Qué no da guerra? Pues ayer discutieron
-         ¿Por?
-         Por pedirla dinero a mama.
-         Es que hay que ser valiente para eso.
-         Si es que tenía unas fotos, que le dejo mama y se las ha vuelto a hacer.
-         No las vería.
-         Si el las vio, pero como había una grande y no miro por detrás.
-         Un despiste lo tiene cualquiera.
-         Si es que cuando se las enseñé, decía que esas era las que se acababa de hacer.
-         Que llevaba la misma ropa.
-         Ni de coña, en una iba de verano y hoy iba con jersey de cuello vuelto
-         Se lía, el pobre, ya es mayor.
-         Es un liante, que decía que eran las mismas y yo le decía pero si llevas la misma ropa que hoy, como van a ser estas.
-         ¿Y el que decía?
-         En el fragor de la discusión dijo “Pues cuando me toque el Eurovisión, no pienso darte un duro”
-         Hombre, sabía que andábamos mal de presupuesto, pero como para mandar a tu padre, me parece excesivo. Por cierto ¿desde cuando canta?
-         No te cachondes, lo que quería decir, es el Euromillón, pero como se le traba la lengua cuando discute.
-         Nena de está familia yo me espero cualquier cosa, incluso lo de Eurovisión.
-         ¿Entonces no le quitas el ordenador?
-         No, que veo que se lo está pasando muy bien.
-         Pues mira lo que te digo, o le enseñas algo más que apagar y encender o te lo facturo.
-         El ordenador.
-         A los dos bonita.
-         Que mal carácter tienes, nena.
En fin, ahora mi madre también quiere aprender, así que ya os contaré como salimos de está, si es que salimos.

13 dic. 2012

PARA TI


            Soy la parada más ocupada de este país, manda narices, es por ello que os tengo un poco abandonados, bueno un mucho, pero desde hoy, os digo
-         ¡Que a Dios pongo por testigo, que esta semana me pongo al día y un horario, para no faltar a mi cita con vosotros!
Si no lo cumplo, que será lo más probable, perdonarme, que no soy mala persona, solo desastrosa y sin remedio.
Hace algo más de un mes murió mi tío, desde entonces e intentado buscar la manera de hacerle un homenaje, pero hasta ayer cuando hablaba con mama, no se me ocurrió, ella dice que un par de días antes de morir, las hacía reír con sus cosas y yo desde esta mi casita, espero despertar una sonrisa allá donde esté, con las cosas que alrededor de su velatorio ocurrieron.
Para no mentir os diré que era nuestro tío favorito, pero para chinchar a mama. Si mi hermana o yo queríamos ver a mi madre gritar como una posesa, sólo teníamos que comentar algo sobre él. Era como un resorte y siempre nos decía lo mismo.
-         ¡Con mi Pepe, no os metáis!
Y claro, nosotras porculeras donde las allá, nos lo pasábamos pipa, a cuenta del pobre Pepe.

El día anterior al entierro mi padre tenía una reunión de comunidad, me dijo que le sustituyera y les pusiera firmes a todos.
¡Infeliz!
No sólo, no lo hice, si no que me pareció también lo que votaban, que ayude a aprobar una derrama de 6 meses al doble de cuota y es que no puedo negar que soy muy facilona y a poquito que me lo explican, me uno al enemigo.

Camino al velatorio, le conté a mi hermana lo de la reunión.
-         ¿Qué te parece?
-         Sólo necesito que me avises de cuando se lo vas a decir.
-         ¿Por?
-         Para grabarlo, seguro que me hago de oro bajándolo al YOU TUBE.
-         ¡Como eres! Verás como lo entiende si se lo explico bien.

A mi hermana le dio un ataque de risa y no paró hasta llegar al tanatorio, una vez allí, mientras encontraba el momento oportuno para darles la noticia a mis padres, se acerca una señora y le dice a mi madre:
-         ¡Qué guapa es tu hija!
-         Pues esta es la mayor.
La señora me mira, arruga la nariz y responde:
-         ¡No, está no, la otra!
Que te dan ganitas de decir, ¡mujer disimule, disimule un poquito y no ponga cara de perro! Que acaba de hundirme en la miseria y sin apenas despeinarse.
            Peor fue el intento de mi madre por animar a mi pobre tía, que nos decía con pena, que ahora se quedaba sola y madre sincera donde las allá respondía:
-         Eso si que es verdad.
Que mi hermana y yo la dimos el codazo a la vez y casi la dejamos sin bazo.
En fin, que por más que intentaba buscar el momento perfecto para contarle a mi padre, la hazaña del día anterior, no había manera, hasta que llegó el momento del responso.
-         Nena se lo voy a decir.
-         ¡Tú quieres que te mate en la iglesia! esto revaloriza el video.
-         Que no, que aquí no puede gritarme.
-         De verdad, estamos hablando del mismo padre.
-         ¡Jolín, que me estas acojonando!
-         Es que yo en tu caso, estaría acojonada.
-         De verdad no me apoyas nada.
-         Como que no, si me voy a hacer de oro a tu costa, por no hablar, de que te deshereda seguro, son todo ventajas.
-         Entonces que hago, la cuota le viene en 15 días.
-         Díselo en el coche, se concentra tanto en la carretera, que ni se enterará de lo que le dices.
-         ¿Y si se entera?
-         Nos estrellamos todos, nena.
No os alargo más la historia, la hice caso, se lo conté en el coche y entre que llevaba 48 horas sin dormir y que conduce de aquella manera, apenas me grito un poco, no se si lo entendió bien, pero mi madre dijo que tampoco insistiera en el tema, que la economía la llevaba ella y ojos que no ven, corazón que no siente.

            La gente se va, pero su paso por nuestras vidas quedará siempre.







GENGENBAH Y EL ENCANTO DE LO SENCILLO

Por la tarde llegamos a Gengenbach, un pueblecito de cuento que tiene un área de autocaravanas, super mona y cuidada, en pleno valle,...