15 feb 2010

LA PLAYA PERDIDA

La casa me la ha reedecorado Cruela y yo que soy una únitil no era capaz de acceder, por que no me dejaba desde la página principal, un sólo día en manos de Cruela y ya no me reconoce, soy penosa.
Pero aun asi aqui va mi historia para hoy.


Hace muchos años en un viaje a Andorra que hicimos mi Lucero y yo conocimos a unos jóvenes de Gijón la mar de raritos, pero como nosotros estamos acostumbrados a tratar con todo tipo de animales, entre otra cosa por que somos unos gansos, pues nada amigos íntimos. 

Caminito de Gijón íbamos mi Lucero, su hermana con su chico y yo, de madrugada una Semana Santa.

La casa de nuestra amiga, era antigua, muy antigua, su madre hacía muchos años que había muerto y parecía un mausoleo, en su honor.


En nuestra habitación había fotos de los antepasados de sus antepasados, con cientos de vírgenes y un pedazo de Cristo encima de la cama, con toditos sus detalles, sangre, espinas, me mareo solo de recordarlo, pobre hombre, ahora entiendo de donde sale lo de  ¡esta echo un Cristo!

-¡Nena!- me llamo mi cuñada en cuantito se fueron a su casa, ya que esta era la de su padre.
-¿Qué pasa Hellen?- le conteste
-Que esta gente es muy rarita, en la habitación, hay fotos de un montón de muertos y algunos creo que nos miran.
-Pero mujer es que es la casa de su padre, ya saber las personas mayores.
-¿No serán asesinos en serie?
-¡Hellen, que fuerte! ¿Como puedes dudar de esa gente, si son unos amores?
-¿Por qué tienen la casa llena de fotos de difuntos? ¿Quizás?
-Nena que son familiares.
-Pues mejor me lo pones, que no les queda uno.
-Anda, arreglate y vamos que nos esperan para comer.

El día fue muy agradable comimos en un lugar típico asturiano, dimos una vuelta por el paseo, anduvimos por la playa y terminamos con tapeo, como estábamos cansados nos fuimos pronto a dormir.

-Nene, acércate que no muerdo-Le decía yo a mi Lucero en plan juguetona.
-¡Odry, no puedo!
-¿Qué es lo que no puedes?
-Nada, no puedo nada, la difunta, me está mirando.
-No me fastidies.
-Pa mi, que nos puede ver.
-No seas paranoico.
-Tú fíjate.
-Ostras, que me estas sugestionando.


Al día siguiente fuimos a comer al campo, bebimos sidra y lo pasamos genial, después de la siestecita en el campo, nos fuimos a arreglar para ir a una playa de la que nos habían hablado nuestros amigos y querían que conociéramos y luego de marchita, por Gijón.

Había que vernos a mi Hellen y a mi vestiditas las dos con unos monos ajustadísimos de licra, que yo como modistilla que soy, había copiado de una revista de alta costura, además de unas botas y cinturones monisimos, maquilladas  como puertas y melena al viento.

Por lo visto era una playa virgen a la cual solo se podía acceder andando, así que dejamos los coches en una calle y comenzamos a andar, de una camino de tierra para coches pasamos a un sendero y de un sendero a la selva virgen.

-¡Nena!
-¿Qué pasa Hellen?
-¿Seguro que este sabe donde va?
-Hellen que es su tierra.
-Nena, que nos ha dicho 10 minutos andando y llevamos tres cuartos de hora.
-Será que quiere que veamos este precioso paisaje-ZASS- Rama de árbol que golpea mi cara.
-Lucero, amor que me ha dado.
-Pues estate atenta, guapita.

Todo hay que decirlo al principio iban pasando y sujetando la ramitas de la selva, pero al cabo de media hora ni sujetaban la ramitas ni naa.

Al cabo de una hora de marcha por selva virgen, llegamos a un acantilado y al otro extremo a la playa.

-Muy bien y ahora como bajamos- pregunto Hellen
-Por un senderito
-¿Otro, riquín?
-Si es que hemos cogido el recorrido largo.
-Largo peazo de maricón-dijo mi Hellen en susurros que yo si oí.
-Hellen nena si ya estamos llegando-Dije yo para calmarla con mucho disimulo.
-¿Llegando a dónde?
-A la playita.
-¡0 llegamos pronto! ¡O por mi madre que se come la arena de la playa, con roquitas y todo! Me están destrozando los tacones, que ya podrían haber dicho que íbamos al campo.
-Mujer, no se han dado cuenta.

Otra media hora nos costo descender, que al fin y al cabo como era cuesta abajo la cosa fue bien.
Debo decir que la playa un lugar paradisíaco maravilloso, pero teníamos que volver, cuesta arriba por supuesto, andamos otra hora y comenzaba a oscurecer.
-¡Nena! Este es un asesino.
-¡Hellen! Que no mujer, que sosas tienes.
-Que nos está mareando y en cualquier momento se empieza a deshacer de nosotros, no digas que no te he avisado, que este no se sabe el camino y se está haciendo de noche.
-¡Por Dios! ¿Cómo no se va a saber el camino, si es su tierra.
-¡Coño con su tierra! ¿Qué la ha comprado toda?
-No mujer, pero se la conocerá como la palma de su mano.
-Pues su mano es un pozo sin fondo por que llevamos dos horas y media de marcha y en tacones que tiene merito.
-Por no decir que parecemos dos Dracqueen, en los carnavales de río, que se te ha corrido el rimel.
-Encima cachondeo.

Al cabo de media hora el pobre reconoció haberse perdido y comenzamos en plan desesperados a intentar salir de aquel bosque, antes de que no se viera nada encontramos un sendero y al final una especie de urbanización, ya era de noche y preguntamos a uno señora que paseaban con dos vacas amarradas. La pobre, nos miraba, como si fuéramos una alucinación, desconcertada nos indicó como pudo, que íbamos en dirección contraria, cuando le preguntamos si sabía por donde caía la ciudad. Por suerte solo tuvimos que andar otra horita larga antes de llegar al coche exhausto. Cinco horas de caminata por el bosque, puede con cualquiera y más en tacones.

El viaje continuo y no me falta anécdotas por que nos pasó de todo, pero eso será para otro día.

11 feb 2010

MI QUERIDO PAQUITO

Lo que os cuento es basado, una vez más en echos reales, aunque sea dificíl de creer.

Alguna vez he comentado algo sobre los Duendes, fantasmas o espíritus como más os guste, que hay en mi vida. Yo personalmente prefiero Duendes, ya que es más fácil explicárselo a los niños y no les da tanto miedo, sobre todo cuando juega por la casa.

Hace un par de años pase una enfermedad, realmente la enfermedad solo duro un año, pero sus secuelas un poco más, durante este tiempo mi Duende desapareció, no se si por no molestarme o por que había dejado de protegerme.

9 feb 2010


Mi incursión en la informática, le costo más de un par de sudores a un amigo de mi Lucero, el pobre con una paciencia infinita me fue enseñando todo, no me refiero a Word, ni Excel, ni nada de eso. El me enseño todo lo malo, sólo de ordenadores no penséis mal, que quitando mi cosita móvil, soy una mujer fiel.
Pues bien, yo lo de abrirle las tripas al bicho(o sea ordenador), formatear, y cosas así, lo intento y a veces hasta lo consigo, pero todo lo demás se me escapa.
Mis desventuras comienzan, cuando los amigos, puestos en las nuevas tecnologías, comienzan a mandarme invitaciones, con la errónea creencia de que yo estoy a la altura, que si hacte un Messenger, te invito a un tuenti o face book, etc, etc.
Yo que no se decir que no, iba aceptando invitaciones y haciendo lo que podía. Vamos para entendernos, meterme hacerlo y olvidarme del tema.
Claro los amigos se quejan, nunca te conectas, te he mandado no se que… etc y una que oye hablar de todo eso dice pues bien voy a ver lo que puedo hacer.
En la primera semana descarte el Messenger y se lo traspase a mi preadolescente hijo, que le encanta, la segunda me di cuenta que era la abuelita del tuenti y que mi hija hablaba muchisisimo más que yo y se lo pase también.
Pero mi amiga me animo con lo del face book, por que como ella no vive en Madrid, es una manera de saber la una de la otra casi a diario y es aquí cuando comenzó el follón.
Me meto en el Face book, que no tenía más amiga que Su. Y decido empezar a indagar de qué demonios iba el asunto.
En una pestaña ponía buscar amigos, y ahí que me fui, toda entusiasmada sin saber que carajo estaba haciendo.
-Teclee su correo- ponía en la pestañita, yo lo tecleo.
Aparece una lista, de correos electrónicos, claro a mi me sonaban todos y al poner quiere agregarlos, pues yo toda dispuesta dije que sí.
-¡HO,HO! ¡NOOOOOOOOOOOO!
Ya estaba liada, cuando me di cuenta había mandado invitación a face book a todos los que yo tenía en mi correo electrónico.
Histérica intente borrarlo corriendo, incluso desenchufe el ordenador a ver si con un poco de suerte evitaba el desastre, nada pareció valer, el daño ya estaba echo, le había mandado la invitación, desde al jefe de mi lucero, hasta la empresa de desratización que despedí el año pasado.
En esa lista estaban los amigos de mi Lucero, mis exjefas, todas las empresas con las que tenía que tratar el año pasado por lo de ser presidenta de la comunidad, hasta la administradora que quería que despidieran por que no se cobra los recibos. En fin lo tenía llenito de un montón de contactos a los cuales ni por lo más remoto yo quería invitar al face book.
En un ataque de pudor, decidí cambiarlo todo, primero traspase los datos a nombre de mi lucero, me puse en contacto con mi amiga:
-Que aunque ponga Lucero, soy yo Su…
No obtuve respuesta.
Luego coloque su foto, a sus amigos no les parecería raro, mis exjefas no tendrían ni idea de quien era y el resto sin problemas, por que mi Lucero no tiene el sentido del ridículo tan desarrollado como yo.
-Suu. Estás hay que te necesito, contesta
-¿Quién eres?
-Suu. Que soy yo Odry
-No me jodas, ya te iba a borrar he visto la foto de un tio, que no conocía.
Mi amiga se mondaba de risa ella más que ayudar no hacía más que reírse y decirme que no me preocupara que con no agregarlos hubiera sido suficiente, pero yo estaba apuradísima.
Veía mi reputación en peligro, una vez más.
Así que he decidido donárselo a mi Lucero y me he quedado con mi blog, es tranquilo, todavía no se poner la mitad de las cosas que veo en los blog que visito, como el de Cruela que lo cambia día si y día también, pero creo que de momento voy a dejar de experimentar sensaciones fuertes, por que yo soy ya muy mayor para todo esto, y total a mi amiga puedo hablarla desde el face book de mi lucero.

JUICIO LEVE DE FALTAS

  VECTOR PORTAL Como ya os conté, Manuela tuvo un brote y, en plan chungo, me dejo claro que no era su vecina favorita y que, en cuanto me d...