17 sept. 2007

UNA ENTRADA TRIUNFAL

El sábado fue el cumple de mi brujita, pero no lo celebro hasta el miércoles, y es que también los cumples son comunitarios, en esta mi comunidad, vamos que nos juntamos los vecinos que cumplimos en el mismo mes, y matamos varios pájaros de un solo tiro.
De cómo llegue a esta mi comunidad, forma parte también del destino y sobre todo de la suerte, que en algunos momentos a estado a mi lado y en otros en mi contra.
Yo de pequeña era pobre, pero que muy pobre, y cuando me hice mayor seguí siendo podré, ¡caguen la leche! en fin que después de que mi Lucero del Alma me convenciera para casarme, entre el y mi madre, me convencieron para que alquilara una casita muy pequeñita, bueno para que nos vamos a engañar eran dos habitaciones medio derruidas e inhabitables, no tenía luz, ni agua corriente, ni siquiera un baño, no os lo intentéis imaginar hay casitas de esta en la tele en la puerta siempre hay tres o cuatro churumbeles con mocos colgando y la cara negra, pero una vez mas Mi Lucero del alma, mientras yo le decía que ni de coña alquilaba aquella chavola, a mi madre por detrás le decía que se pusiera en contacto con la dueña, entre mi familia y la escuadrilla de la muerte de la familia de mi Lucero, consiguieron hacer de aquel cuchitril una especie de mini apartamento moniiiisimo.
La dueña casi llora cuando vino a ver como había quedado los escasos veinticinco metros, (vamos lo que viene a ser el sueño de los señores que decoran interiores en el Ikea) resulta que esta mujer, me tenía mucho cariño, era amiga de mi madre cuando yo era muy pequeña y como ella no tenía hijos me cuidaba de vez en cuando, mi madre me recordaba como la mujer cada vez que algo se me caía al suelo lo limpiaba con su mandil, el cual no había visto el agua desde que lo comprara y me decía eso de lo que no mata, engorda y que así hacía molleja, imagino que sería por la mierda del mandil.
En fin aunque la casita tenía sus inconvenientes, era una planta baja y a mi los vecinos me conocían desde niña, mezcla explosiva esta pues, se pasaban horas hablándome por la ventana y la otra ventana daba a un patio de un vecino que se dedicaba a criar aves, mi vecina era una urraca negra a la que acostumbre a ponerla música por las mañanas, antes de irme a trabajar y cuando los fines de semana no lo hacía el concierto me lo daba ella, para que le pusiera la dichosa música, aunque debo reconocer algunas cosa practicas, como la que desde el baño, mientras una estaba sentada, se podía ver la televisión, la limpieza apenas nos duraba un par de horas y eso con ventanas y no teníamos vecinos ni arriba, ni abajo, con lo cual podíamos estar hasta tarde con los cuatro o cinco amigos que en ella cabían.
Después de habitar mi pequeña chavolilla durante cuatro años, el barrio empezó a cambiar, la gente que tenía estas casitas las fue vendiendo y empezaron a construir pisos, otros vecinos conseguimos un acuerdo con la E.M.V. en el cual los dueños que dieran sus casas serían indemnizados y sus inquilinos reubicados. Mi casera que como ya he dicho me quería mucho, accedió entregar su casa para que a mi me adjudicaran un piso y eso que el dinero de indemnización era poquísimo.
Después de algunas aventuras, que en mi vida nada es fácil del todo, conseguí empezar la mudanza, pero no podíamos dejar la casa hasta el mismo día de la demolición, con lo cual había que vernos a Mi Lucero y a mi embarazadísima con el colchón a cuestas y las mantas sin quitarnos las legañas, por que ya no teníamos ni luz, ni agua, una friísima mañana de noviembre cruzar la calle en dirección a nuestro nuevo hogar. Y siendo recibidos por una vecina, que venía de una zona más noble que nuestras chavolillas con mirada desafiante ante nuestro aspecto de vagabundos indocumentados.
Y así es como comenzó mi aventura por esta mi comunidad.

1 comentario:

  1. Bueno Cosita....qué decirte!

    que me alegro que aunque en tu nueva comuna (porque lo tuyo no es comunidad jejeje), te recibieran con mirada por encima del hombro, al final descubrieran a una mujer sencilla, que de pobre sólo tenía la casita de la que venía, porque seguro, que de espíritu eres muy rica.

    Un besazo!
    elly

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FINAL APOTEÓSICO

Tal y como está el país, a mí me daba hasta cosa, seguir contando mis desventuras, pero como la situación se alarga y sincerame...