23 dic. 2010

CENA DE CHICAS


En Navidades todos aprovechamos para reunirnos con aquellas personas a las que más queremos o necesitamos, que para el caso es lo mismo, por eso yo la semana pasada preparé una cenita de chichas con el fin de reunir a mis vecinas en casa.
            Después de convivir con ellas más de 15 años, hemos terminado por formar parte de una gran familia, a la cual me siento más que orgullosa de pertenecer.
            En esta familia hemos vivido momentos muy divertidos y algunos tristes, perdidas como la de nuestra gran Mama, mi queridísima Julia, que se marcho después de habernos unido a todos bajo su manto de apoyo y protección, ella fue la primera que instauró la fiesta de la tortilla, un clásico ya de nuestra comunidad, hizo de madre para todas y de abuela para todos nuestros hijos, era la que custodiaba todas nuestras llaves y la que solía aportar más ganas a todo, por que su capacidad de querer era infinita, de ella aprendí mucho, como de todas las demás, pero a ella precisamente por no estar, es a la que más eche de menos en mi cenita.
            A lo largo de todo este tiempo han sido muchas las cenas y los momentos de diversión, todavía recuerdo un día de verano en el que después de una opípara cena, tuvimos timba de mus, con varias mesas de jugadores.
            Yo era compañera de la Preysley la de Cuenca jugaba con su hijo (mayor de edad, no vayáis a pensar que somos corruptores de menores), andaba la Preysley faroleando, cuando se le calentó la boca creo que íbamos ganando y la de Cuenca comento
            - Afortunada en el juego...
            - Perdona bonita y en lo otro también.
            - Si yo no lo dudo, pero a saber.
            - Pues en una noche tres.
            - ¡No me fastidies! Exclame yo
            - ¡A mi es que los  movimientos repetitivos no me hacen mucha gracia!
            - Eso es por que no se moverá muy bien
            - Oye bonita mejor que el tuyo, que pesa bastante menos.
Eran las dos y media de la madrugada y justito en esos momentos entraba mi pobre lucero por la puerta del patio, llenito de grasa de haberse pasado desde las seis de la mañana montando un concierto de Alejandro Sanz.
-         ¡Vaya, ya está aquí mi hombre ahora mismo le pido yo otros tres, que no quiero ser menos!
Las risas que nos echamos a cuenta de aquella noche, no se si por los movimientos repetitivos de la de Cuenca o por los Cócteles de cava que nos habíamos pimplao.
Vivir aquí es como vivir en una pequeña aldea, desde muy pequeños, nuestros hijos han jugado en el patio, dejamos las puertas abiertas para que entren y salgan a su antojo y desde las ventanas de las cocinas los vigilábamos, si una falta el resto se hace cargo de sus hijos, tanto es así que hace dos fines de semana mi hija B, nos comenta que la koplovich se va al pueblo y deja a su nena que hagan una fiesta de pijamas, a mi me sonó raro, que la dejara sola, pero como al lado esta la Barbi que tiene llaves de su casa pensé, que podía ser posible.
Nosotros teníamos cena y teatro con toda la familia así que llegamos a eso de las doce de la noche, la niña vio luz en casa de la koplovich y nos suplico que la dejáramos ir a la fiesta de pijama. Accedimos por no aguantar a la dichosa niña y cual sería nuestra sorpresa que a la mañana siguiente mientras desayunábamos enfrentito de la ventana, vimos pasar al maridin de la koplovich con unos churros, mi Lucero y yo nos quedamos patidifusos, al ser conscientes que habíamos mandado a una niña con maletita y todo a las doce y pico de la noche a dormir a su casa, pensando en que no estaban los padres, Ahora teníamos serias dudas sobre si la niña nos había tomado el pelo y que cara abría puesto el pobre hombre al ver aparecer a nuestra criatura.
Sin demora mi lucero se puso en contacto con el, quería aclarar el asunto, pero el pobre que es muy majo nos aclaró, que la que no estaba era la mujer y el niño pequeño, que era verdad que había fiesta de pijama y que una más no se notaba.
La noche de la cena los niños se metieron en casa de la Presi entre ella que preparo algo y unas pizzas que les trajo mi Lucero se las apañaron bien, según iban llegando los padres iban preguntando por sus hijos, que ya estaban cenaditos y apuntito para dormir.
Por todo esto y muchísimo más, mis chicas se lo merecen todo, por que son parte de mi familia y como tal las quiero, no se si se lo demuestro lo suficiente, pero lo sigo intentando día a día.

            FELIZ NAVIDAD A TODOS.

7 comentarios:

  1. que envidia sana, en mi comunidad cada uno va a su bola..salvo un par de vecinas..en fin. Me gustan los motes de las vecinas jajaja. Me alegro que lo pases tan bien. FELIZ NAVIDAD A TI TAMBIÉN!

    ResponderEliminar
  2. FELIZ FELIZ FELIZ MUY FELIZ NAVIDAD!!!!!

    Un besote!

    ResponderEliminar
  3. Feliz Navidad Odry... me has hecho sonreir como siempre

    ResponderEliminar
  4. Para el año que viene, aunque no sea de la comunidad, ¿Podrías invitar a mi mujer?
    Gracias.

    ResponderEliminar
  5. ANUSKA: La verdad es que siempre me he considerado afortunado, excepto cuando Manuela la de el bombo, tubo su época incorformosta.

    Un besazo y Feliz Navidad

    ALMA MÁTER: FELIZ NAVIDAD MI NIÑA.

    UN BESAZO.

    CATALINA: Me alegro de hacerte sonreir es el mejor regalo que puedo ofrecer.

    Un besao y mil gracias.

    VALDOMICER: Como no la voy a invitar y a usted también, eso sí me viene un par de horitas antes y me hecha un cable en la cocina, je je je.
    con usted buena conversación y buena comina no nos va a faltar.

    Un besazo y feliz Navidad.

    ResponderEliminar
  6. Sin duda es la tuya una comunidad especial, claro que con personas como tú, tampoco me extraña.

    Guapa, quería desearos lo mejor también en estos días, y decirte que bajo mi arbol dejé alguna cosilla para tí, por si querías pasarte.

    Felices Fiestas!!

    ResponderEliminar
  7. PILAR: Muchas gracias gupísima, ahora mismo me paso por tú casa que nunca digo que no a un regalo.

    Un besazo.

    ResponderEliminar

FINAL APOTEÓSICO

Tal y como está el país, a mí me daba hasta cosa, seguir contando mis desventuras, pero como la situación se alarga y sincerame...