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CHEFCHAOUEN. FOTOGRAFÍA DE PACO MORENO VAZQUEZ Y BORJA MORENO |
Si emprendes un viaje con los
ojos desnudos, sin los filtros que cubren de clichex la realidad, los lugares,
las personas y vivencias penetraran en ti y su esencia cambiara tú mundo y tu
forma de vivirlo
Nueve de la mañana hora española,
estábamos en nuestros puestos, esperando la señal de desembarco. Por fin habíamos
conseguido sincronizar los walkie talkies. Con el subidón de la hazaña,
pensamos que todo lo demás sería posible y lo peor, es que lo mismo iba a ser
verdad.
El desembarco fue un trabajo
limpio, íbamos ocupando los puestos asignados por David. A cien metros
paramos las autos, en riguroso orden, algunos sincronizaron sus relojes, mi
chico no lo considero oportuno, ya tendría tiempo yo, de pagar las
consecuencias. No sé porque sigo viajando con él, sí a su lado
estoy gafada.
El jefe dio la orden de salir, mi
chico y yo lo echamos a suertes, la tragedia se mascaba en el ambiente cuando
saqué el palito más corto, una vez más, el Karma me daba la espalda. En el
ambiente de la auto, flotaba la desconfianza, tenía ciertas dudas de que no me
hubiera tomado el pelo, una vez más, por mucho que me pusiera ojitos inocentes.
Todos estábamos preparados y
seguíamos al jefe, queríamos pasar desapercibidos. Seis hombres y una rubia,
puede que no despampanante, quizás menudita, bajita, madura, tirando a pasaa,
pero rubia ¡Leche!. Visto como nos abordaban algunos ofreciendo algo mejor, no
habíamos conseguido el objetivo, pero no íbamos a abortar la misión, lo
necesitábamos y estábamos a punto de conseguirlo.

Entramos en aquel lugar, olía
raro, no sé; Sudor, madera o almizcle, quizás a la mezcla de todo. Nos
mirábamos entre sí, sabíamos a lo que íbamos y no pensábamos ceder en las
negociaciones.
David hablaba en francés, no le
entendí todo, bueno casi nada, pero lo compensaba observando sus gestos, en
plan director de orquesta. Empezó con amabilidad, pero según avanzaba la
conversación, se notaba molesto y le recriminaba. La tensión se mascaba en el
ambiente, por un momento pensé que íbamos a abortar la operación. Hasta que el
señor mostró su mercancía y fue entonces cuando supimos que todo había sido un
error por parte del comisionista. Había preparo euros en vez de Dirhans.

Una vez subsanado el error,
realizamos el cambio. Nos dieron todo el dinero junto. Ofrecí mi mochila, para
llevarlo, según estaba metiendo el dinero, me estaba arrepintiendo, porque seré
tan bocazas ¿Era necesario hacerme la heroína? Iba de Wanderwoman y no llegaba
ni a super-ratón. Así que me aferre a ella, como mi madre al jamón. Hasta que
llegamos al punto de encuentro.

Antes de entrar en la auto
asignada, creo que le de Paco y Ángeles. Echamos un último vistazo, todo
parecía ir bien. Nos sentamos y comenzamos la operación. Al estilo más puro del
cine negro. Saqué todo el dinero de la mochila, David iba pasándonos los fajos,
Toño (pareja de Paz) iba haciendo montoncitos de mil. Qué práctica tenía el
jodio contando billetes, ni que hubiera trabajo en un banco. Yo los iba
colocando y Borja (hijo de Paco y Ángeles) los asignaba. Mientras el resto Julio,
Manolo y Tomas esperaba en la puerta. Parecía cualquier cosa (mala por
supuesto), menos una quedada de autocaravanistas respetables. Fe doy de que
ellos al menos, lo son. A mi ya no me queda reputación que defender
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DAVID; PACO Y BORJA MORENO |
David, nos puso al día sobre normas
y los controles de policía, que son constantes en todo el país: “Stop”, hay que
parar, aunque no te estén mirando; “Ralentí”, puedes pasar muy despacito, a no
ser que te den el alto y bla, bla, bla…
Volvimos a comprobar los walkie y
comenzamos nuestro viaje. Algo más de un par de horas, tardamos en hacer el
recorrido que va de Tanger a Chefchauen, un pueblo azul situado en el corazón
de las montañas del Rif. Nuestro guía Abduslam vino a buscarnos al camping.
David y Sole lo tenían todo planeado y organizado a la perfección, se
complementaban en un tándem perfecto y en este viaje lo iban a demostrar.
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CHEFCHAOUEN POR: PACO Y BORJA MORENO |
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MURALLA: PACO Y BORJA |
El paseo comenzó en la puerta de
la muralla que rodea la medina. Donde las casas están pintadas de azul. A
diferencia de lo que se pueda pensar, no entraña más historia que la de un “girí
inspirao”, que montó un bar y decidió pintarlo de este inusitado color.
Imaginamos, que su idea sería destacarlo de las casas blancas he inmaculadas
que componían aquel maravilloso lugar.
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POR PACO Y BORJA MORENO |
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POR PACO Y BORJA MORENO |
La idea arraigó de tal manera,
que ahora lo ha convertido en una especie de lienzo celestial, bañado por el
sol, donde
puedes encontrar cientos de tonos azulados a lo largo de sus calles
angostas y en pendiente, donde incluso escaleras y suelos, son pintadas de este
precioso y relajante color.
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POR PACO Y BORJA MORENO |
Uno no sabe si está en el poblado de los
pitufos, en el fondo de una piscina o como estoy en plan poético (Aunque no se
note) diré que estábamos en el cielo.
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POR PACO Y BORJA MORENO |
Puertas de madera antiguas que a
veces pintadas azul, a veces en madera natural envejecidas y llenas de sus
peculiares cabezas de clavos gigantes oxidados por el paso del tiempo, le imprimían
una beldad añeja y serena. Los matices más puros y auténticos del pasado se
aferraban al presente.
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POR PACO Y BORJA MORENO |
Curioso lugar de pequeños pasadizos y puertas, no actas
para altos despistados. Donde tu imaginación, te puede trasportar he inspirar
cientos de cuentos, he historias, llenos de magia, misterio, he incluso, vivencias.
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POR PACO Y BORJA MORENO |